25 de julio 2013 - 20:25

Cambio de planes; Cristina se queda en Copacabana

Río de Janeiro, Brasil (Enviado especial).- La organización de la visita papal a Brasil resolvió cambiar el lugar en donde Francisco celebrará la misa de cierre de la Jornada de la Juventud con motivo de las inundaciones que convirtieron al campo de Guaratiba en un lodazal intransitable. Esa celebración, a la que asistirá Cristina de Kirchner y Dilma Rousseff se hará en el altar que se levantó en la playa de Copacabana en donde se hizo la primera misa pública de esta reunión.

El campo de Guaratiba está a más de 200 km. de esta ciudad y loa accesos y el lugar en donde se había levantado el altar quedaron inundados y se hacía imposible el traslado de los asistentes.

El nuevo lugar de la misa está en la playa de Copacabana y seguía siendo agrandado para que quepan más de un centenar de obispos y curas de todo el mundo, que concelebrarán junto a Francisco el domingo a las 10 de la mañana.

El público, que se calcula superará los dos millones, se ubicará entre la rambla y el mar para lo cual se han dispuesto decenas de pantallas gigantes para reproducir detalles de la ceremonia para quienes estén atrás.

El altar está a pocos metros del hotel Copacabana Palace en donde se alojará desde la noche del sábado Cristina de Kirchner, quien viajará acompañada por Héctor Timerman (si se repone de la gripe con afonía que lo tumbó ayer en reposo), Carlos Zannini y Alfredo Scoccimarro. A ese grupo de sumarán el embajador Luis Krekler, el secretario de Culto Guillermo Oliveri, el director de Culto Católico Luis Saguier Fonrouge, y el cónsul en Río Marcelo Bertoldi, que ya están e Río y que participaron de la reunión del Papa con la delegación de jóvenes argentinos.

En esa ceremonia en la catedral de esta ciudad los funcionarios argentinos estuvieron en la primera fila y fueron saludados personalmente por Francisco quien los identificó entre el público.

También estaba Alfredo Andreani, director de Culto de la ciudad de Buenos Aires quien acompañaba a jóvenes cuyo viaje fue auspiciado por la administración porteña. Andreani, además, lo representó a Mauricio Macri en el acto que el Papa hizo con gente del deporte y en la cual saludó a estrellas del fútbol y bendijo banderas olímpicas.

El cambio de lugar de la misa de cierre facilita el desplazamiento de las delegaciones y se habló de la posibilidad de que Cristina de Kirchner puede ampliar la delegación a más integrantes ya que no será necesario desplazarse a tanta distancia en helicóptero.