7 de junio 2018 - 22:52

Willy Crook: "Me declaré líder indiscutido del fifank"

Antes de presentarse en el Konex, el artista conversó con AGENDATE sobre su actualidad artística, el pasado laureado en el rock local y su música como banda de sonido para una noche de sexo.

Willy Crook: Me declaré líder indiscutido del fifank
Willy Crook es dueño de una impronta tan elegante como irreverente. A sus 53 años, cuenta con un bagaje de los más formidables dentro del rock nacional. Integrante de bandas legendarias como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Los Abuelos de la Nada -en las que dejó su cuota de talento a través del saxo-, entre otras, el artista parece hacer caso omiso a su propia historia, conservando de cada experiencia lo mejor, pero embarcándose en nuevas búsquedas musicales al mando de su grupo, los Funky Torinos.

Por eso, más allá de los laureles, Crook sigue siendo fiel a su estilo de vida. La bohemia y sus visitas constantes a los bares, esos en los que aparece durante la noche, generalmente enfundado en su campera de cuero (como un rebelde de la década del 50), se reflejan en su obra, a la que define como parte del "fifank", un género donde se combinan los climas otoñales con el sexo y el funk.

Y es que sus inquietudes artísticas responden a un trajín turbulento que lo llevó a vagar por Europa durante la década del 80, y a practicar oficios de los más diversos para sobrevivir a la vorágine de los burgos españoles. Antes de presentarse este jueves a la noche en el Konex de la mano de su disco "X", el músico habló con Agendate.

Periodista: A lo largo de tu carrera tocaste distintos instrumentos y desempeñaste diversos roles, ¿cómo te definís artísticamente?

Willy Crook: En términos legales soy un compositor que toca con diversa facilidad diversos instrumentos. En realidad, soy un instrumento que a la música parece gustarle, acompañando cirugías. Insisto, soy un instrumento muy consentido.

P.: ¿Con qué recital se va a encontrar tu público el jueves en el Konex?

W.C.:
Si supiera como va a ser el show, no voy. Bajo la sombra del jazz escondemos improvisaciones para no aburrir. Es material ya conocido del primer disco, y material reciente de "X", que es un corto short play. Además, habrá aproximadamente cinco o seis inéditos. Estoy buscando estudio para hacer un disco inminente, muy motivado con mi banda. Son unos malditos eficientes y estoy muy contento con ellos porque hacen que la música vaya encontrando su camino.

P.: Te declarás como referente del "fifank", una suerte de combo entre el sexo y el funk, ¿cómo lo definís vos?

W.C.:
El fifank nos remite a los propietarios de la música, que son quienes la escuchan y la utilizan en sus días, y que han encontrado música para el mejor momento que se puede dar entre dos criaturas, ya sea humanos o criaturas del espacio. Me declaré en un concurso como líder indiscutible del fifank, aunque mi ausencia es indispensable para eso.

P.: Saliendo un poco de la música, me interesa conocer tus influencias literarias a la hora de componer, ¿sos un lector asiduo?

W.C.:
No soy tan lector como me gusta aparentar para impresionar a la gente. De todos modos, siempre tengo libros al alcance y releo partes que ya leí. Me vuelven a sorprender, incluso cuando pasaron años de que las leí por primera vez. La literatura fue indispensable para mí de joven, una cosa bastante definitiva para marcarme.

P.: ¿Qué leías?

W.C.:
En esa época podía leer desde Colmillo Blanco hasta la Biblia o el Corán. Muchas veces me llegaron libros de Bradbury y de Ballard, que era más denso. Había mucha ciencia ficción. El primer libro que me atrapó en serio fue "Cien años de soledad", de García Márquez. Fue como una película que no podía dejar de ver. También leí a Homero; La Iliada y La Odisea. Después me llegaron autores como Bukowski y Gregory Corso.

P.: Meses atrás participaste de la "Kermesse Redonda" junto a muchos exmúsicos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, ¿cómo fue esa experiencia?

W.C.:
En principio lo hice por dogma, me parecía que estaba bien. Además, Patricio Rey es un tipo muy exigente y ahí estaban todos los compañeros. Yo volvería a tocar si está Skay. En Los Redondos di y recibí todo artísticamente, por eso me bajé por mi propio pie. No me parece muy ético, muy decente, meterme en eso teniendo mi propia carrera. Obviamente me iría mucho mejor si hubiera seguido en Los Redondos, sobretodo económicamente, pero es un precio que me gusta pagar por hacer lo que hago. Cuando uno hace lo que quiere, sucede que no puede pagar los precios de las cosas que quiere.

P.: Sos una persona que le gusta salir por la noche y disfrutar de los bares y de diversos espacios, ¿cuánto impacta eso en tu obra?

W.C.:
Estoy un poco sosegado con respecto a la noche. Salgo mucho con amigos djs, eso me entretiene. Si no salgo a tocar, siento que estoy de más, es un defecto que agradezco mucho. También está internet, que es un punto de comunicación importante y me permite mantener contacto con la gente. Mi inquietud pasa por la música. Soy capaz de fumarme horas en colectivo para ir a tocar a Córdoba, por ejemplo. Está todo supeditado a una concentración. Felizmente estoy supeditado a lo que amo. La música es lo que me lleva.

P.: ¿Qué sigue en la ruta de Willy Crook & the Funky Torinos después del show en el Konex?

W.C.:
Lo de siempre: ser el médico de Hitler, acabar con los dinosaurios, ser dj en el Kremlin...

Willy Crook se presentará en la Ciudad Cultural Konex el jueves 7 de junio desde las 21 horas

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