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30 de junio 2006 - 00:00

¿Abandonará Garré diálogo con Londres?

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Nilda Garré
En medio del clima de endurecimiento de la política argentina sobre Malvinas, Nilda Garré comunicó a Londres la suspensión de la IX Ronda de Conversaciones sobre Cooperación en materia de defensa entre la Argentina y el Reino Unido. Y también se canceló otro foro bilateral -de uniformados- denominado Rondas de Contactos Militares que se realiza en coincidencia con la reunión de funcionarios de ambos ministerios. Ayer, el Congreso agregó brasa con la inauguración del Observatorio Parlamentario Cuestión Malvinas, un foro de debate y lobby cuyo primer tema de agenda será -entre otros- echar por tierra el entendimiento petrolero bilateral firmado con Gran Bretaña en 1995. Hasta Catherine Royle, consejera política de la embajada británica, cubrió el evento lanzado por Alberto Balestrini.

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Esas rondas se iniciaron luego del restablecimiento de relaciones en el año 1998, cuando se firmó un memorando de entendimiento entre ambos gobiernos para la cooperación en materia de defensa. Tienen lugar una vez al año entre ministerios de Defensa con el objeto de promover intercambio de experiencias e información sobre temas de su competencia.

Son útiles a las Fuerzas Armadas y, con apoyo diplomático, contribuyen a mejorar la interoperabilidad entre uniformados. De allí surgen ideas para aumentar la confianza mutua, como las ejercitaciones de búsqueda y rescate en el Atlántico Sur, canceladas por el gobierno aliancista, decisión que mantuvo luego la administración Kirchner. Y eso que estas operaciones entre armadas se hacen bajo normas de la Organización Marítima Internacional (OMI), ajenas a interpretaciones de política exterior.

  • Sedes rotativas

  • Las sedes son, alternativamente, Buenos Aires y Londres. La anterior reunión fue celebrada aquí en junio de 2005, encabezada por el entonces viceministro Jaime Garreta. Ahora correspondía hacerla en Gran Bretaña. Al calor de la reforma militar que encumbró al jefe del Estado Mayor Conjunto como cúspide del poder en la organización castrense, Garré informó al Ministerio de Defensa inglés que las modificaciones en marcha no permitían cumplir con la agenda habitual de las rondas. Y también salieron a relucir excusas fundadas en el gasto en divisas que producía el traslado de una comitiva numerosa.Los británicos ofrecieronalterar la secuencia de las reuniones y ser ellos los que se trasladaran a la sede de Buenos Aires. Pero hubo otra negativa del Ministerio a la sugerencia inglesa y se comunicó que la mejor opción era prorrogar el encuentro hasta octubre.

    La rabieta de Garré y la escalada diplomática del momento coinciden con una abrupta baja en la popularidad del primer ministro y líder del laborismo, Tony Blair. Desde el propio partido hubo voces que pidieron su renuncia, en vez de que intente completar un tercer período al frente del laborismo y del gobierno británico. ¿Habrán observado los colaboradores de Garré cierta semejanza de este escenario británico con aquel de Margaret Thatcher previo al conflicto del 82? Sólo faltaría que el Ministerio de Defensa inglés sugiriera recortes a la Royal Navy para completar un cuadro político análogo al comienzo de la contienda de Malvinas. Claro, no están la junta militar ni su «decisión irresponsable que llevó al país a la guerra y tuvo pésimas consecuencias», según calificó la ministra en la inauguración de un mural de homenaje a los 649 muertos en combate; tampoco el chatarrero de la factoría de ballenas. Sin embargo, ¿cómo percibirán los británicos:

  • la negativa de Garré a continuar con los contactos bilaterales entre funcionarios de Defensa acordados luego del restablecimiento de relaciones en los noventa,

  • la suspensión de ejercitaciones navales bilaterales de búsqueda y rescate en aguas del Atlántico Sur,

  • la suspensión de la Ronda de Contactos Militares -mecanismo que contribuye a la confianza mutua entre uniformados de ambos países-, sumadas a:

  • las 15 notas de protestacursadas por el ex canciller Rafael Bielsa al Foreign Office -récord de la Cancillería en democracia- y la escalada del discurso del Palacio San Martín encabezado por el canciller Jorge Taiana?

    Las idas y vueltas de Garré en el lenguaje diplomático de la burocracia anglosajona no podrían significar otra cosa que un anuncio de discontinuar los contactos a futuro. Mientras tanto, el socio mayor del Mercosur, Brasil, acaba de completar ejercitaciones navales en aguas del Atlántico con participación de la fragata británica HMS Liverpool procedente de Malvinas. Maniobras que son vitales para el adiestramiento entre dotaciones de distintos países y homologar procedimientos que luego se aplican en operaciones internacionales bajo mandato de las Naciones Unidas.
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