22 de julio 2008 - 00:00

Ahora busca arreglar la gestión de Cristina

Elisa Carrió cree que jugó un rol fundamental en solucionar la crisis del campo y ahora quiere arreglarle el gobierno a Cristina de Kirchner. Ese fue el sentido de la presentación que hizo ayer la Coalición Cívica al restablecer una agenda de temas que había quedado olvidada desde principios de marzo cuando comenzó la crisis entre el gobierno y el campo. Por eso ahora reclama reiniciar la agenda del gobierno discutiendo las causas y soluciones de la inflación, la reforma del INDEC, la actualización de jubilaciones, la distribución del ingreso universal a la niñez y, como medida extra, la salida, al menos, de Guillermo Moreno del gobierno.

No son problemas nuevos, sólo están postergados al punto que se especuló durante las protestas del campo que a Néstor Kirchner no le disgustaba mantener esa pantalla de guerra agropecuaria mientras se olvidaba, entre otras cosas, la crisis energética y la inflación. El calor agobiante de los primeros días de julio le solucionó el primer entuerto, el resto ahí sigue esperando.

Pero Carrió continúa sosteniendo que debe darle la oportunidad a la Presidente de que se independice de su marido y comience a gobernar. Por eso ahora aparece con ese listado que no es nuevo, pero que ciertamente quedó enterrado por los discursos sobre retenciones sí o retenciones no.

«La derogación de las retenciones móviles han traído una enorme paz y una gran posibilidad a la Presidente», dijo ayer. Desde ese punto ofrece, entonces, la última oportunidad a Cristina de Kirchner para que asuma un estilo propio para su gobiernoy retome una agenda de temas centrales. En realidad, si se sigue el tono que usó la chaqueña ayer para explicar sus propuestas pareció que le estaba dando órdenes a los Kirchner más que propuestas.

  • Respuestas

  • Para todos esos temas, Carrió tiene respuestas, como si estuviera gobernando: «Hay que despedir al señor Moreno y poner en su lugar autoridades económicas en serio, reformular el INDEC para tener índices creíbles y dar por fracasada la política de precios llevada adelante por el secretario de Comercio», dijo ayer.

    No está en contra de la política del gobierno de subir el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias, imposible ya que afecta directamente a la clase media, su base de sustentación, pero insiste con la necesidad de subir jubilaciones: «Compartimos la suba del salario, de las asignaciones y de las jubilaciones», explica.

    Todo debe ir al Congreso, ser discutido antes de que sea tarde, según la idea que tiene la Coalición Cívica de la crisis que vive el país.

    Y hasta hizo recomendaciones de política monetaria, criticando a Martín Redrado: «El Banco Central tiene que defender el peso y revalorizarlo», dijo, alejada de las presiones que hace por estos días la Unión Industrial sobre la cotización del dólar. 

    Pero, al mismo tiempo, Carrió cree que hay que revisar todas las retenciones «someterlas al Congreso y darles viso de legalidad, porque no vaya a ser que nosotros tengamos una Corte que después diga que no hay retenciones de ningún tipo para nada». 

    Para Carrió el peligro de la delegación de facultades del Congreso que permitió al Poder Ejecutivo disponer subas en los derechos de exportación es que gozan de una peligrosa debilidad legal que podría hacerlas caer cuando lleguen a la Corte Suprema. «Hay que ir al Poder Ejecutivo a decirle que ya no se trata de un capricho; en estas condiciones y con un rechazo legislativo hay que empezar a revisar todos los derechos de exportación e importación que no es cosa menor».

    Ese punto la Coalición Cívica lo quiere incluir dentro de un debate general de la política agropecuaria y sumarlo a la agenda que quedó congelada cuando se inició la pelea entre el gobierno y el campo. Es decir, la inflación, los datos adulterados en el INDEC, la movilidad previsional, por ejemplo.

  • Cruce

    Por eso ahora el cruce con Eduardo Bussi que le recrimina a Carrió el querer postergar la pelea de los pequeños productores que se quedaron sin compensaciones por el resto de los temas generales.

    La herramienta que quiere usar la ex jefa del ARI sigue siendo la misma que proclama en cuanto programa de televisión es invitada: la no violencia, la misma metodología que reivindica como idea propia que llevó a los piquetes del campo para evitar una nueva guerra de cortes de ruta. Por eso recuerda que nunca tuvo reuniones con las cuatro entidades sino que se dedicó durante toda la crisis a dialogar directamente con los productores.

    De toda esa epopeya de viajes por los piquetes del agro por todo el país Carrió reniega ahora del último acto de esa historia, el que relata que la noche de la votación en el Senado quiso subir al palco en Palermo y las entidades no la dejaron.

    «Yo no quería subir, yo me hice de rehén de productores. Siempre me vieron atrás en todos los actos, creo que se trata de una operación tendenciosa de algún sector», dijo este fin de semana.

    Ese momento Carrió lo relata con bronca: «Yo iba saliendo, me agarraron unos productores y me decían: ' Lilita tenés que subir'. No quiero un solo reconocimiento; sólo les ruego a algunos que no me agravien gratuitamente porque es injusto».

    La postura de la ex arista es clara: terminada, a su entender, la pelea central por las retenciones, resta ahora discutir una ley integral para el campo pero sin hacerle el juego al gobierno de mantener en el freezer el resto de los temas en crisis.
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