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El proyecto -considerado clave por la Casa Rosada para neutralizar las subas dispuestas por las empresas petroleras Shell y Esso- contó con el respaldo del justicialismo y del radicalismo, cuyos diputados manifestaron sus diferencias con la iniciativa en la votación en particular.
Luego de su aprobación en Diputados, la iniciativa será enviada inmediatamente al Senado, donde podría convertirse en ley en las próximas horas.
El tratamiento de esta iniciativa pudo lograrse luego de que el oficialismo logró imponer su mayoría para descomprimir la ofensiva de la oposición por el caso de tráfico de drogas a España.
La iniciativa fue defendida en el recinto por el diputado Jesús Blanco, titular de la comision de Energía de la Cámara baja, quien destacó la importancia de sancionar el proyecto y advirtió sobre el peligro de desabastecimiento de gasoil para levantar la cosecha gruesa.
Desde el radicalismo, el mendocino Víctor Fayad había anticipado que su bloque iba a votar favorablemente el proyecto, aunque consideró que "la crisis energética se va a seguir agravando porque se trata de medidas espasmódicas".
La iniciativa tuvo el dictamen favorable de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Comercio, en un plenario realizado ayer que contó con la presencia del subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar y la asistencia de unos cincuenta legisladores de diferentes bloques.
El proyecto autoriza al Gobierno a eximir a las petroleras del pago del impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) por hasta 500 mil metros cúbicos, equivalentes a 500 millones de litros.
La iniciativa contempla la autorización para importar gasoil sin pagar impuestos por cuatro meses, con la posibilidad de extender el plazo por dos meses para comercializar este producto.
Dispone además que la Secretaría de Energía podrá mediante un informe técnico fundado, aumentar el cupo establecido en hasta un 20 por ciento y será ese organismo el encargado de distribuir el cupo de acuerdo a la reglamentación del proyecto.
Establece además que se aplicarían sanciones por incumplimiento a las normas de seguridad y medio ambiente que oscilan entre 100 mil y 3 millones de dólares.
En el debate la comisión de Energía aceptó incorporar un agregado al proyecto que establece que la autoridad de aplicación de la ley será de la Secretaría de Energía, la Administración de Ingresos Públicos (AFIP).
Antes de su tratamiento en el recinto, Folgar brindó un informe en el cual destacó la importancia que tiene el proyecto para poder realizar la importación sin el ITC, a fin de que tenga "un valor parecido al gasoil que se vende en el mercado interno".
Sobre el nivel de las exportaciones, el funcionario recordó que desde diciembre se habían limitado las mismas a que se cubra la demanda que tienen las refinerías para producir el gasoil, y recordó que "las refinerías están trabajando al 92 por ciento de su capacidad".
Las críticas más duras contra el proyecto fueron planteadas en el recinto por los diputados del socialismo, Héctor Polino, y de la CTA, Claudio Lozano, quien planteó que "es una ley innecesaria" porque se podría obligar a las empresas petroleras a asumir el costo de esta importación "con la ley de abastecimiento".
A su turno, el titular del bloque de diputados nacionales del justicialismo, José María Diaz Bancalari desestimó las críticas y sostuvo que "no es cierto que aparezca de arrebato y de apuro", al afirmar que "el crecimiento estimado va a ser necesaria una ampliación del cupo, no es caprichosa".
"No se puede poner un sólo punto de sospecha. Hay un régimen de control quincenal", dijo Díaz Bancalari al exponer en el recinto la postura del oficialismo.
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