11 de octubre 2001 - 00:00

Alfonsín espera en el Senado a Colombo

Antes de cerrar ayer su campaña también en el pasaje Dardo Rocha de La Plata (a pocos metros de donde hacía lo propio como Eduardo Duhaled), Raúl Alfonsín definió su interés en ir al Senado en un extenso diálogo con un cronista de este diario.

Periodista: Usted dice que si llega al Senado no quiere cargos institucionales salvo la presidencia de la Comisión del Mercosur...


Raúl Alfonsín:
Si me dejan...

P.: Igual va a ser poder, porque si el llano o desde el partido usted logra leyes, estando en el Senado va a poder mucho más.


R.A.:
Bueno, no es para tanto (ríe).

P.: Le pregunto para qué quiere en serio ser senador. No creo que para ser vicepresidente...


R.A.:
(ríe) Bueno, el esfuerzo por la unidad nacional no se puede volcar en leyes. Sí recuperar la capacidad de decisión nacional. Sí la importancia de la educación, que no sé si es tema de una ley...

P.:Tiene deuda externa, o coparticipación, que son temas del Congreso.


R.A.:
La renegociación de la deuda es una prédica que después tiene una traducción técnica cuyos aspectos se discutirán, si será recompra como quiere Cavallo, o Colombo. Hay mucho para discutir, si Mercosur o ALCA...

P.: ¿Qué dice usted sobre eso?


R.A.:
Soy tremendamente escéptico en cuanto a ALCA porque lo primero que tenemos que hacer es salvar nuestra industria y salvar nuestro campo. Deberían empezar en EE.UU. con que no hay más subsidios al campo de ellos, o que van abrir en serio sus mercados. Ellos tienen aranceles bajos pero el problema son los subterfugios que tienen para cerrar el mercado. Mire la miel, el acero...

P.: ¿El nuevo Senado va a volver a escuchar al jefe de Gabinete?


R.A.:
¿Por qué no?

P.: El jefe de Gabinete tiene que dar un informe mensual al Congreso que no se cumplió casi nunca con este gobierno.

R.A.: Está mal.

P.: ¿Va a hacer algo?

R.A.: Tiene que hacer su informe, además de que el jefe de Gabinete tiene funciones muy importantes. Voy a reclamar que vaya todos los meses como corresponde. Y también le voy a hacer preguntas, ¿eh?

P.: ¿Qué quiso decir sobre que De la Rúa quiere conversar sobre cambios?


R.A.:
Me referí a la deuda externa, no a otra cosa, como el gabinete...

P.: ¿En qué términos?

R.A.: De la necesidad imperiosa que tenemos de reestructurarla o la recompra como quiere Cavallo. Eso sería mucho más positivo si eso llega con Brasil, a través del Mercosur, que es lo se está logrando.

P.: ¿Qué cree que puede lograr el gobierno respecto de la deuda?


R.A.:
Pienso que por otra parte el problema tremendo internacional que se ha creado tiene que hacerles entender a los Estados Unidos que los países de desarrollo intermedio de América latina tienen que tener una oportunidad de avance en las posibilidades el crecimiento para evitar cualquier tipo de explosiones sociales internas, ya sean espontáneas o dirigidas, que compliquen aun más la situación mundial.

P.: ¿Cómo puede producirse eso?


R.A.:
En la reunión de París de la Internacional Socialista acabamos de pedir la condonación de la deuda de los países pobres y yo logré incorporar un documento que habla de la reestructuración de la deuda de los países de desarrollo intermedio.

P.: No la condonación...

R.A.: (ríe) No, la deuda hay que pagarla... no es lo mismo Haití que la Argentina.

P.: Vamos a la elección del domingo. ¿Qué Congreso cree que saca el gobierno, menor o peor?


R.A.:
En el Senado mejor, creo. Vamos a tener más senadores. En Diputados vamos a ver cómo nos va en la provincia de Buenos Aires.., en Córdoba, en Capital. Pero no creo que el gobierno haga una elección mala.

P.: La idea de un gobierno que abandona al partido que llevó el poder, ¿es una condena de la política?

R.A.:
El gobierno, hablo del Presidente, hizo con la Alianza la Carta a los Argentinos, quiere determinadas cosas, es progresista, quiere proteger a los pobres, tiene una ética cultural. Cree además que hay una batalla cultural con los neoliberales que piensan que los pobres son los culpables y los que creemos de alguna manera que en lugar de darles vuelta la cara hay que tenderles la mano...

P.: ¿Quién puede estar en contra de eso?

R.A.:
Claro, el gobierno no discrepa, el presidente de la Nación, digamos, lo ha reiterado varias veces.

P.: ¿Cuál es el problema, entonces?

R.A.:
Que no entiende a veces que diez años de neoliberalismo dejan una fuerza inercial demasiado grande y que no se puede ir de un día para el otro, que hay medidas que se han tomado que son irreversibles. Además hemos perdido capacidad decisión nacional, los créditos que nos otorgan tienen sus condicionamientos a la concepción neoliberal.

P.: Pero usted trabajó para que el gobierno lograse leyes que decía importantes para la economía y ahora parece un opositor...


R.A.:
No es un doble discurso...

P.: Pero buscaba el voto para De la Rúa...

R.A.:
Es que hay una madurez grande en la tarea legislativa, hay gente que sabe que estaba en contra de algunas leyes pero igual facilitaba las sanción. Estamos en una situación en que nadie quiere poner un palo en la rueda. El público tampoco quiere que los candidatos nos estemos peleando, en todo caso un debate de propuestas. Tampoco quiere arengas, sino soluciones.

P.: Igual usted hace de opositor en esta campaña...


R.A.:
Bueno, me he expedido en contra en varios temas, como el voto en Cuba, las jubilaciones, la ANSeS; he sostenido que jamás voy a votar un ajuste que recaiga sobre el sueldo de los empleados públicos ni los haberes jubilatorios. Creo que hay que disminuir las comisiones de las AFJP, porque estamos creando un problema para el futuro, incluso para los que están en el sistema de capitalización porque cerca de 40% no aportan. Se intentó hacer una especie de ANSeS residual para que todo pasara al mercado y he trabajado sobre eso, como sobre el PAMI, para que no se tercerice y deje de ser un esfuerzo estatal. El PAMI es una compañía de seguros de autos chocados (ríe) que no se puede convertir en un negocio, porque si va al mercado, desaparece.

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