Los legisladores de la UCR kirchnerista fracturarán el bloque de diputados si Roberto Iglesias no se retracta públicamente por sus declaraciones. El jefe del comité radical había pedido «que se vayan» del partido los gobernadores, intendentes, legisladores y concejales que están «enamorados del gobierno» de Néstor Kirchner.
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La ruptura es entonces un hecho consumado. Iglesias no se disculpará por sus dichos y entonces el recientemente fundado Movimiento Radical Federal -alineado con la Casa Rosada- se escindirá de la bancada que preside el lavagnista Fernando Chironi.
«Si Chironi no lo desautoriza públicamente a Iglesias, vamos a formar un subbloque propio sin perder nuestra identidad radical», reveló a este diario el diputado Alfredo Cornejo, principal operador parlamentario del gobernador mendocino Julio Cobos. Esa nueva bancada la integrarán, además de Cornejo, el catamarqueño Genaro Collantes, los santiagueños Daniel Brue y Cristian Oliva y el rionegrino Hugo Cuevas. El correntino Ricardo Colombi ya había abandonado el espacio y no asistía a las reuniones de bloque, al igual que los diputados de Santiago del Estero.
La fractura del bloque radical podría producirse hoy mismo, en la reunión que los legisladores de la UCR mantendrán a partir de las 19. Allí, los radicales kirchneristas, encabezados por Cornejo, exhortarán a Chironi a que defienda a su tropa frente a las acusaciones de Iglesias. Pero el jefe del radicalsimo no tiene pensado reatractarse y pese a los esfuerzos conciliadores de Chironi la bancada se fracturaría.
Preludio de la fractura principal, que se espera en la Convención Nacional que el radicalismo celebrará el 25 y 26 de este mes en Rosario. Chironi confiaba en que la crisis no le explotara en Diputados y poder dilatar la fractura hasta la reunión partidaria de Santa Fe, pero la ira verbal de Iglesias aceleró los tiempos.
Afectado
La crisis radical afectará indirectamente la candidatura de Roberto Lavagna a presidente. Raúl Alfonsín y Federico Storani le habían prometido al ex ministro kirchnerista que pondrían la estructura partidaria al servicio de su postulación. Eso ya no será posible con el centenario partido dividido. No tendrá Lavagna entonces ni el respaldo orgánico de la UCR ni del Partido Justicialista, ya que el grupo El General de Jorge Sarghini y Francisco de Narváez se presenta como un desprendimiento rebelde del PJ del neokirchnerista José María Díaz Bancalari.
Iglesias criticó ayer en duros términos a Kirchner, a quien calificó como «un tirano que tiene el sueño del poder total». «Los que están enamorados, encantados o comprados, que se vayan, porque no podemos tener quintacolumnas» dentro del partido, sostuvo Iglesias y subrayó que será la Convención Nacional la que, como mayor autoridad partidaria, fijará la estrategia electoral de la UCR de cara a 2007.
De esta forma, el jefe del radicalismo -que impulsa la eventual candidatura presidencial de Lavagna- salió a desafiar a los dirigentes partidarios que están trabajando por realizar una alianza electoral con el gobierno, que el kirchnerismo denominó como « concertación plural».
Entre ellos se encuentran los gobernadores Julio Cobos (Mendoza), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Arturo Colombi (Corrientes) y Miguel Saiz (Río Negro), quienes este fin de semana encabezaron un encuentro de radicales kirchneristas en la localidad bonaerense de Vicente López.
«El problema es el daño que causan al partido tratando de arrastrar todo lo que puedan», dijo Iglesias al referirse a esa reunión. Sin embargo, el jefe partidario y diputado nacional no dejó pasar la oportunidad de señalar que el acercamiento que han tenido con el gobierno algunos dirigentes de la UCR constituye «una traición, un fraude a quienes depositaron su confianza» en ellos.
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