El ex titular del Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo y de la denominada "zona 4" durante la dictadura, Santiago Omar Riveros, fue acusado por graves delitos de lesa humanidad como tormentos y "trato brutal" a los detenidos, "creando la sensación de que nadie podía socorrerlos".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Entre las imputaciones por las cuales comenzó a ser juzgado por el secuestro, tormentos y privación ilegal de la libertad de una madre y su hijo en 1976, se señaló que Riveros -como máximo responsable de todo lo que sucedía en Campo de Mayo- "otorgó amplias facultades a sus subordinados" dentro de la "estructura de poder represivo".
De ese modo, permitió "el uso de la tortura y el trato brutal a los detenidos", a la vez que aportó "todos los medios necesarios y los recursos humanos y materiales necesarios para la aplicación de ese plan sistemático para el exterminio de los opositores".
Además, en la acusación se señaló que el general Osvaldo García, ex jefe de la Escuela de Infantería de Campo de Mayo, también tuvo responsabilidad como autoridad militar en la zona de los sucesos sometidos a juicio por hechos cometidos por personal bajo sus órdenes.
Ambos fueron acusados formalmente por la autoría mediata de "allanamiento ilegal, robo agravado, privación ilegal de la libertad en dos casos y homicidios calificados" en el caso del secuestro del menor asesinado Floreal Avellaneda, en 1976.
En tanto, los militares Cesar Fragni y Raúl Harsich, y el policía de la comisaría de Villa Martelli Alberto Aneto, fueron acusados además de esos delitos por "tormentos agravados en dos oportunidades y homicidio calificado como autores inmediatos".
Asimismo, se señaló que de acuerdo a los elementos recopilados en la Causa 13 por la cual fueron juzgadas las Juntas Militares en 1985, los militares se representaron la posibilidad de muerte de los detenidos "debido a la crueldad y el ensañamiento" con que los mismos fueron torturados.
A su vez, el jefe de Inteligencia de Campo de Mayo Fernando Verplaetsen fue acusado por las turturas que aplicaba el personal a su cargo con corriente eléctrica, ya que los mismos "fueron entrenados especialmente entrenados para esos fines".
Dejá tu comentario