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La comida en obsequio de Iglesias no se puede reducir a esta estratagema. Este uruguayo ha sido un abogado tenaz del gobierno de Duhalde en Washington, tal vez en defensa propia. La caída total de la Argentina significaría para el BID un quebranto histórico, ya que 18% de la cartera activa del banco está expuesta en la Argentina.
Duhalde dispuso el viernes que los principales ministros de su gobierno se encarguen de que hoy a las 20.30 esté todo el mundo en la comida que se servirá en Olivos. Alfredo Atanasof recorrió todo el espinel de la política y el mundo de los negocios. Se encargó de que concurran las autoridades de las dos cámaras legislativas, también empresarios de las grandes compañías nacionales y extranjeras y banqueros de las tres entidades en que se articula el sistema financiero. A Jorge Matzkin, el ministro del Interior, el Presidente le encargó que convoque a los gobernadores. Todos, con distinto entusiasmo, se comprometieron a estar en Buenos Aires para el reconocimiento a Iglesias. Sin embargo existen dos incógnitas principales: si estará Néstor Kirchner y si estará Juan Carlos Romero, involucrados ambos en el proceso electoral.
El caso de Romero es especial, porque se trata de uno de los jefes de provincia con mejor relación con el funcionario internacional, a quien visita en cada uno de sus viajes a Washington (Iglesias ha sido uno de los introductores del salteño en los centros de decisión de esa ciudad). ¿Estará Romero junto a Duhalde en la semana decisiva? ¿Se cruzará con Kirchner? Es difícil que algo de esto suceda, a pesar de que el uruguayo es acreedor de todos. Finalmente, Romero está de licencia en el cargo (tal vez Walter Wayard, el vice salteño). En cambio, Rubén Marín estará en Olivos igual que Angel Maza. ¿Habrá mensajes de un bando a otro con motivo del encuentro? Algo se sospechaba anoche en las dos orillas.
Uno de los que escuchó la frase fue Jorge Remes Lenicov, por ese entonces un diputado duhaldista. No pasaría un mes y Remes se hizo cargo de la operación recomendada (o prevista como inevitable) por Iglesias, en su nueva calidad de ministro de Economía. Una versión dudosa pero insistente afirma que la decisión final de llevar el dólar a $ 1,40 se adoptó sobre la base de un dato provisto por De Mendiguren (ahora ministro de la Producción) a Duhalde y obtenido según él de Iglesias: la idea de que la Argentina sería auxiliada por organismos internacionales para solventar la salida de la convertibilidad (hasta se especuló con la cifra sideral de u$s 25.000 millones). Si esto fuera así, entonces la condición de abogado defensor de la Argentina que se le atribuye a Iglesias debería ser revisada, igual que la cena de hoy.
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