El Gobierno presentó una "enérgica" protesta ante el Reino Unido por el otorgamiento unilateral de licencias para la exploración de hidrocarburos en las Islas Malvinas, y afirmó que es este avance es "incompatible" con lo establecido por la Asamblea General de la ONU.
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Fuentes oficiales confirmaron que la nota fue presentada luego de que el pasado 18 de abril el Reino Unido convocara a una "ronda de licencias" arrogándose el derecho de otorgar áreas de la plataforma continental argentina al norte de las Islas Malvinas para realizar actividades hidrocarburíferas.
Ante esto, el canciller Jorge Taiana afirmó que la "Argentina rechaza enérgicamente estas medidas unilaterales que constituyen un acto ilícito tanto frente al derecho argentino como al derecho internacional".
Taiana explicó que "el Gobierno argentino reafirmó una vez más sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, que forman parte de nuestro territorio nacional".
El pasado miércoles, el segundo jefe de la misión británica en el país, Andrew Jackson, fue citado a la Cancillería para entregarle la nota de protesta.
El vocero de la embajada británica en la Argentina precisó a Noticias Argentinas que "la sede diplomática tomó nota de la posición argentina".
"Pero nuestra visión en este tema es que, como lo hemos manifestado en previas ocasiones, el Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las Islas Falkland (sic) y las áreas marítimas y el Gobierno de las islas tiene todo el derecho de desarrollar una industria de los hidrocarburos en las aguas que están bajo su jurisdicción", sostuvo el portavoz.
Con la medida, el Gobierno argentino ratificó que desconoce las licencias de exploración petrolífera otorgadas por el gobierno británico de Malvinas a cuatro compañías con sede en Londres, pero también protestó por esta convocatoria para el otorgamiento de nuevas licencias.
La Cancillería argentina sostuvo que la protesta responde a la "firme y constante política del Gobierno Nacional ante la sucesión de acciones unilaterales británicas", y afirmó que estos hechos "llevaron a la Argentina a dar por terminada" en marzo de 2007, la declaración conjunta argentino-británica "referida a exploración y explotación de hidrocarburos en el área sujeta a la disputa de soberanía".
El Gobierno sostuvo que la "acción unilateral" es "incompatible" con lo establecido por la Asamblea General de la ONU que reconoce la existencia de la disputa de soberanía denominada la "Cuestión de las Islas Malvinas".
En esa misma resolución, la Cancillería argentina recuerda que se "insta a los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a que reanuden las negociaciones a fin de encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica a la disputa".
"En particular, es contraria a lo expresamente dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General que insta a las dos partes en la disputa a abstenerse de adoptar decisiones que introduzcan modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas están atravesando el proceso de negociación bilateral al que exhortan reiteradamente las Naciones Unidas", señala.
El Gobierno nacional reiteró que el accionar de la petrolera británica Rockhopper Exploration que, "según versiones periodísticas", opera en el área norte de las Islas Malvinas "vienen siendo protestadas formalmente al Reino Unido desde 2005" ante la arrogancia "ilegítima" de la facultad de conceder licencias y autorizaciones "sin la debida autorización del Gobierno argentino".
El mecanismo de rechazo involucra varias gestiones dado que, además de las protestas formales al Reino Unido, también se remiten notas de desaliento a todas las empresas, advirtiéndoles que, por la ilicitud de su accionar, son pasibles de las sanciones legales aplicables", indicó un comunicado de la Cancillería.
Además, la Secretaría de Energía adoptó una resolución a fin de perfeccionar los medios de que dispone el Estado Nacional para "disuadir y, en su caso, sancionar actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina que pudieran desarrollarse sin el debido permiso de la autoridad argentina competente".
Se trata de un sistema de restricciones en el "Registro de Empresas Petroleras" que lleva la Secretaría de Energía, en el cual debe revistar toda empresa que opere en el país.
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