Los senadores Liliana Negri de Alonso y Nicolas Fernandez dialogan con el constitucionalista Daniel Sabsay, durante la reunión de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General del Senado.
La oposición consiguió firmar el dictamen de comisión para el proyecto que fija límites al régimen de decretos de necesidad y urgencia y que ya fue aprobado por la Cámara de Diputados. En el plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General, la iniciativa consiguió ocho firmas de cada uno de esos cuerpos legislativos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El proyecto establece, entre otras cosas, que los DNU deben ser ratificados por las dos cámaras del Congreso -hasta ahora sólo se necesita el aval de una- en un plazo de 60 días.
Si bien aún no hay confirmación sobre la fecha en que sería tratado en el recinto, la oposición comenzará a avanzar en los próximos días para reunir los 37 votos necesarios con el fin de aprobarlo, una tarea que resultará difícil si se tiene en cuenta el empate técnico que se da en la Cámara alta.
Del plenario de comisiones participaron los constitucionalistas Daniel Sabsay, Félix Loñ, Arístides Corti y Armando Canosa, quienes mostraron posturas divergentes respecto del proyecto que aprobó Diputados.
Sabsay advirtió que la ley que creó la Comisión Bicameral de DNU (26.122) "tiene dos aspectos que infringen la Constitución" y explicó que uno de ellos es el que establece que "un decreto puede ser convalidado por una sola cámara", porque "el ejercicio legislativo normal necesita de las dos".
"Nadie duda que es necesario el pronunciamiento de las dos cámaras", aseguró Sabsay, en apoyo al proyecto que obtuvo dictamen del plenario de comisiones.
"El segundo punto que me resulta chocante es la ausencia de plazos para que el Poder Legislativo se pronuncie" sobre un decreto, señaló el constitucionalista y advirtió que por estas dos cuestiones" el Congreso no tiene la efectiva facultad de controlar". En este sentido, afirmó que "con la media sanción de Diputados se subsanan estos dos inconvenientes" porque, si el proyecto es aprobado en el Senado, "se necesitaría el pronunciamiento de las dos cámaras en un plazo y al finalizar ese plazo el DNU se caería".
Por su parte, Loñ subrayó su "coincidencia con todo lo expresado por Sabsay" y su "postura a favor de la sanción de Diputados".
Sin embargo, advirtió que el proyecto debería ser modificado en algunos puntos y, en este sentido, señaló que "el rechazo de un DNU tiene que ser por mayoría absoluta y no simple", como señala uno de los fragmentos de la iniciativa.
Además, criticó que la letra del proyecto señale que un decreto es rechazado "in totum" ya que, según explicó, la Constitución establece que las leyes y decretos se pueden rechazar parcialmente.
Luego fue el turno de Arístides Corti, se mostró "a favor de la ley vigente" y afirmó que la norma "no merece objeciones constitucionales".
Esto es así porque, según él, "los poderes ya son cuatro y no tres (teniendo en cuenta al Ministerio Público) y el Poder Ejecutivo es colegiado" y en este sentido evaluó que "bajo este nuevo orden, la ley no merece objeciones constitucionales".
Por su parte, Armando Canosa manifestó que tiene una postura crítica "hacia la ley vigente y también hacia el proyecto" porque "hay una especie de desequilibrio en lo que es la división de poderes".
Canosa evaluó que la aprobación de un DNU "no debe ser por una solo cámara y tampoco por las dos, sino que debe ser utilizado el trámite ordinario de la sanción de las leyes".
"La ratificación y o el rechazo de un DNU tiene que ser de acuerdo a la forma típica de manifestación que tiene el Congreso que es nada menos que la ley", concluyó el constitucionalista.
Dejá tu comentario