ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

2 de marzo 2006 - 00:00

Avatares del Congreso

ver más
Juan Carlos Blumberg siguió el discurso desde un palco junto a Karina Rabolini. Cristina Fernández, taciturna, escuchó a su esposo en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Luis D’Elía, piquetero VIP, también estuvo en la ceremonia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

* * *

* * *

Varios legisladores, y hasta un ex presidente invitado especialmente, estuvieron ausentes sin aviso en la Cámara baja durante la apertura de la 124ª sesión del Congreso. El más notorio fue Carlos Saúl Menem, el senador y ex mandatario, prefirió no asistir a la visita de Néstor Kirchner al Palacio Legislativo. Le sobraban motivos. Además de la burla irrespetuosa que el santacruceño le hizo en diciembre pasado mientras juraba como senador -Kirchner tocó una mesa de madera para espantar la mufa-, ayer las autoridades de la Cámara no sabían si debían ubicar al riojano en el espacio reservado protocolarmentea ex presidentes, o en las butacas de los legisladores. Otro que faltó fue Raúl Alfonsín, quien en los últimos días se mostró bastante disconforme con el comportamiento antirrepublicano del gobierno por la reforma del Consejo de la Magistratura. Tampoco Elisa Carrió ocupó ayer su banca. Aunque no hubo una explicación oficial por su ausencia, sus asesores especulaban con un malestar físico, pero también explicaban que la jefa del ARI no es partidaria de este tipo de formalidades ni de «los largos discursos sin contenido». Tampoco Hilda González de Duhalde participó de la ceremonia por un problema familiar. De todas formas evitó cruzarse con el neokirchnerista José María Díaz Bancalari, quien apenas unos meses atrás era su compañero de fórmula para enfrentar a Cristina Fernández en territorio bonaerense. Otros kirchneristas que no asistieron a la cita fueron Eduardo Lorenzo Borocotó, Miguel Bonasso, Luis Barrionuevo y Eduardo Arnold.

* * *

* * *

La mayoría de los palcos de la Cámara de Diputados estaba reservada para los embajadores y cuerpos diplomáticos invitados por las autoridades del Congreso. Entre la elite política de representantes extranjeros se había infiltrado el piquetero ultrakirchnerista Luis D'Elía, flamante subsecretario de Tierras para el Hábitat Social, designado por decreto de Kirchner. El dirigente de los desocupados K, que manejará un presupuesto de $ 300 millones, dejó a su tropa de la Federación Tierra y Vivienda arengando en la avenida Entre Ríos, y se acomodó en lugar preferencial junto a sus colegas del piqueterismo Jorge Ceballos, de Barrios de Pie, y Humberto Tumini, de Patria Libre.
 
* * *

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias