A las dificultades que le plantea el gobierno nacional al de Mauricio Macri se suma el empecinamiento de algunos opositores. Lo ilustra la demora que les imponen esos adversarios a los nuevos contratos de recolección de la basura, un asunto siempre discutido y rodeado de suspicacias. El jefe de Gobierno debe ahora prorrogar los contratos hasta que dentro de un año pueda hacer nuevas adjudicaciones. Otro entuerto parecido tiene con las concesiones del juego, que pelea con la Nación y que debe renegociar también bajo presiones. Macri tendrá que seguir gobernando con contratos también prorrogados.
El macrismo da por perdida ahora la pelea para una nueva ley de recolección de residuos, y anunció que seguirán las mismas empresas y el mismo sistema que impuso en su momento el ex mandatario Aníbal Ibarra, cuando concesionó el servicio por cuatro años.
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Sin posibilidades de sancionar a tiempo la ley que reformule el sistema de recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri decidió ampliar los contratos de las actuales empresas y recién el año próximo llamará a licitación.
Es que la ley enviada por el Gobierno porteño proponía un cambio en el sistema de pago que ya no se haría por zona limpia, como actualmente, sino por toneladas.
La iniciativa generó un fuerterechazo de las agrupaciones ecologistas, que insisten con la aplicación de otra norma, la de llamada «Basura cero», que promueve el reciclado.
Ayer, el mismo tema provocó una disputa de proporciones en la Legislatura porteña. Fue cuando asistió a la Comisión de Presupuesto, que conduce el legislador macrista Alvaro González, el ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo. La visita fue parte de la ronda sobre el Presupuesto 2009 a la que asisten los funcionarios a explicar cómo gastarán el dinero que se les asigne.
Cuestionamientos
La oposición, especialmente el ibarrismo, comenzó con cuestionamientos a la propuesta de recolección de residuos, que también cambiará las zonas y alargará la concesión, en el contrato más oneroso de la Ciudad, que representa unos $ 1.000 millones anuales.
Un grupo de cartoneros, que están de acuerdo con la iniciativa del oficialismo porteño -que es PRO-terminó insultando al legislador ibarrista Eduardo Epsztein, quien fue además ministro de Medio Ambiente del ex jefe de Gobierno.
La trifulca obligó a interrumpir la reunión de la comisión, que llevó largas horas.
Finalmente el propio Piccardo se solidarizó con el diputado y quedaron en buenos términos, aunque el ibarrismo acusó al jefe de Gabinete del ministro de haber llevado esa barra al Salón Montevideo, donde se desarrollan las sesiones de Presupuesto. «Lamento mucho lo ocurrido y lamento también que el jefe de Gabinete de su ministerio fomente este tipo de episodios», denunció Epsztein. El ministro coincidió con que había sido «una falta de respeto».
Por otra parte, Piccardo admitió que al no haber conseguido los votos para aprobar la nueva ley que cambiará el sistema de recolección, el Gobierno porteño recién estará en condiciones de armar la licitación para mediados del año próximo.
Vencimiento
Los contratos vencen en febrero y el proyecto del Gobierno porteño, además, fue cambiado por la oposición, obligando a considerar un sistema mixto de pago, por zona limpia y por peso.
Piccardo presentó el plan de gastos 2009, que tiene una partida en el proyecto de Presupuestode $ 1.361 millones, entrelos que están los fondos para la formalización del trabajo de los cartoneros.
Lo increparon además porque no hay ningún dinero asignado para el saneamiento del Riachuelo, a pesar de que el propio Macri dijo que destinaría en los próximos años $ 100 millones, teniendo en cuenta que hay un requerimiento judicial para que la Ciudad, la provincia de Buenos Aires y la Nación se aboquen a la limpieza del cauce.
«Nuestro objetivo es mejorar el espacio público para que tenga sentido para la gente», afirmó Piccardo.
El ministro tampoco pudo responder acerca del proyecto de Macri de rellenar tierras de la costa izquierda del Riachuelo en su desembocadura para generar una península de 70 hectáreas, que se piensa obtener con escombros y tierra que se excave de otras obras, como el entubamiento paralelo del arroyo Maldonado. En cambio, Piccardo explicó que su área destinará la mitad de su presupuesto a «avanzar en la limpieza de la Ciudad y en los programas de reciclado».
En ese sentido se habló de los cartoneros. «Vamos a incluir a los cartoneros en la recolección porque es el único sistema que funcionó», explicó el ministro y aseguró que habrá una inversión de $ 100 millones para «terminar con la deuda social» que mantiene la Ciudad con los recicladores. Dijo que está prevista la ampliación de 4 a 7 en la cantidad de los centros verdes donde se realiza la clasificación de residuos y que los cartoneros tendrán obra social y aportes jubilatorios. sernciormun
Esta semana es clave para Macri en cuanto a las adhesiones que puede reunir para sancionar la ley de Presupuesto, pero no para aprobar las modificaciones a impuestos, en lo que el macrismo ya dio marcha atrás en imponer un tributo al consumo con tarjetas de crédito.
Mañana coincidirán los dos ministros que más conflictos han tenido este año en la gestión porteña, el de Educación, Mariano Narodowski, y el de Salud, Jorge Lemus.
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