Boudou pidió el apartamiento de Lijo de la causa en su contra por enriquecimiento ilícito
-
Fábrica Argentina de Aviones: salvavidas de Embraer y descontento por contratación de "ñoquis"
-
El Gobierno intenta (otra vez) dejar atrás los escándalos y retomar la agenda
El ex vicepresidente Amado Boudou planteó, en una presentación que realizó en los Tribunales Federales de Retiro, la recusación del juez federal Ariel Lijo del expediente por presunto enriquecimiento ilícito.
Junto con la recusación, Boudou presentó un escrito en el que acusó al juez Lijo de no administrar justicia sino de manejar "sus propios tiempos políticos" y sugirió que utiliza las causas judiciales para librarse de las denuncias en su contra en el Consejo de la Magistratura.
El ex vicepresidente definió al magistrado como un "jugador de truco" y sostuvo que cuando se habla de un juez como un "tiempista" lo que en realidad se dice con ese eufemismo es que es "un tramposo", algo que ya había dicho en declaraciones periodísticas.
Boudou estuvo detenido desde el 3 de noviembre del año pasado hasta el 12 de enero en el marco de una causa en la que se lo investiga por enriquecimiento ilícito y presunto lavado de dinero en la que, según la justicia, no pudo justificar el origen de parte de su dinero y de sus bienes.
La decisión de la detención fue adoptada por el juez Lijo, quien sostuvo que, a pesar de estar a derecho, el imputado podía tener contactos que le permitan eludir a la Justicia.
Ese día, además de Boudou, también fue detenido su socio José María Núñez Carmona, ambos acusados de haber encabezado una asociación ilícita destinada a cometer delitos relacionados con el lavado de dinero.
Lijo acusó a Boudou por el supuesto lavado de activos por 4.238.900 pesos y 995.000 dólares, en tres maniobras, una de ellas a través del blanqueo de capitales de la ley 26.476, en el 2009, al que ingresó Núñez Carmona.
Además, le imputó la compra con fondos sin justificar de un departamento de su ex pareja Agustina Kampfer por 120.000 dólares, y 80.000 dólares de su patrimonio, cuyo origen tampoco encuentra explicación, según la resolución en la cual ordenó detenerlo.



Dejá tu comentario