La escalada de la UBA podría encontrar hoy una cuota de calma: con el inédito respaldo de los decanos de las 13 facultades, incluido el renunciado Alfredo Buzzi, y 24 de los 28 delegados, el Consejo Superior se reunirá hoy para intentar encarrilar la crisis.
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Todo un símbolo, la convocatoria -la cuarta en las últimas tres semanas- enhebra una alianza entre los diversos sectores de la UBA, excepto la izquierda estudiantil que amenazaba anoche con impedir la sesión si no se digitaba, a su antojo, el temario de debate. La sesión del Consejo, prevista para las 9 en la sede del Rectorado, sobre calle Viamonte, será el debut de Alberto Boveris como rector interino. Por imperio de la edad, el decano de Farmacia recaló en ese sillón luego de las dimisiones de Buzzi y Atilio Alterini.
Por lo pronto, el rector interino le confirmó ayer a Ambito Financiero que el llamado no contempla la intervención de la fuerza pública para garantizar la reunión. Desde que estalló la crisis, esa opción se barajó más de una vez, pero nunca se concretó.
Gestión incierta
Entre la ironía y la gravedad, Boveris bromeaba que su gestión sería la más breve de la historia de la UBA. Podría ocurrir si hoy, como pretenden algunos decanos, el Consejo elige vicerrector. Entonces, a 36 horas de quedar a cargo, Boveris traspasaría el mando.
Pero anoche esa opción parecía lejana. La FUBA, dominada por una tríada de izquierda del Partido Obrero (PO), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y el Partido Comunista Revolucionario (PCR), se oponía abiertamente a la orden del día de la sesión.
Puntualmente, según dijeron Juan Pablo Rodríguez y María Damasseno, miembros de la FUBA, el temario de la convocatoria es insuficiente. Al menos, dos de los tres puntos del mismo generan el rechazo, con ciertos matices, de la izquierda estudiantil.
1- Los consejeros prevén discutir el capítulo referido a los incidentes que involucran a no docentes del gremio APUBA durante la asamblea fracasada el martes 2 de mayo pasado. La FUBA pide expulsión, pero el temario plantea «información y consideración» sobre los sumarios iniciados. Ayer, por lo pronto, Boveris apuró los trámites para que avance el procedimiento administrativo. No estarían contempladas para el corto plazo sanciones severas. Es un punto áspero pero se puede encaminar.
2- La convocatoria, en línea con el pedido de las agrupaciones estudiantiles -no sólo de la izquierda- respecto a iniciar la discusión del Estatuto de la UBA que data de 50 años y requiere,admiten en la cúpula de la casa de estudios, retoques y adaptaciones. En la sesión de hoy está previsto que se conforme una comisión para iniciar, lentamente, la discusión de la reforma estatutaria. No es un ítem crítico.
3- Los consejeros incluyeron, además, la elección del vicerrector, aspecto rechazado por la izquierda que denuncia que la votación implicaría dejar la UBA en manos de sectores ligados a Alterini. Es, sin duda, el asunto más espinoso y forzará, salvo un milagro, la intervención de la FUBA para interrumpir la sesión del Consejo.
En ese marco, anoche se evaluaba como una alternativa para comenzar a destejar la madeja que se avance en el tratamiento de los primeros puntos, mientras que el tercero, referido a la elección de autoridades, se congele para otra fecha que podría ser, incluso, el viernes próximo.
Con esto, Boveris lograría diluir parte de la crisis que desde hace dos meses empantana a la UBA. No sería un mal debut para el decano que figura en todas las ternas como el favorito para ocupar la butaca que estuvo -hasta que dejó de estarlo- predestinada para Alterini.
El acuerdo entre todos los decanos -incluso el «Club de los Cuatro»-, de posición ultracrítica a Alterini, y el «neutral» Buzzipara convocar al Consejo preconiza un respaldo a Boveris a pesar de que Aníbal Franco -propuesto para vice- se tentó con trepar hasta el Rectorado.
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