Stornelli gana tiempo en Dolores y busca tender puentes para "negociar" salida

Política

El fiscal hizo enroque de defensor y generó que cita pase al 29-N. Nuevo letrado deberá justificar que no hay "conflicto de interés". Hubo interlocutor designado para enviar mensaje a Frente de Todos. Meta: febrero 2020.

El fiscal federal Carlos Stornelli activó una jugada a dos bandas y envió señales de “bandera blanca”, con el telón de fondo de la causa que se investiga en Dolores por la red dedicada al espionaje y extorsión que tenía como protagonista a Marcelo D´Alessio. El enroque de abogados a cuatro días de tener que presentarse al séptimo llamado a indagatoria también fue un gesto, que antes había sido precedido de una reunión que tuvo como mensajero a un hombre de buena llegada al Frente de Todos y de antigua relación con el fiscal. Pese que no hubo respuesta afirmativa para activar una negociación, el nombramiento de Juan Martín Cerolini, en lugar de Roberto Ribas y a horas de tener que presentarse en el juzgado de Alejo Ramos Padilla, fue leído como un mensaje a las terminales que el flamante letrado tiene al interior del PJ. Otro de los objetivos fue cumplido: el magistrado reagendó la citación del viernes para el 29 de noviembre y le dio 24 horas a Cerolini para justificar por qué no habría “intereses contrapuestos”, dado que era el defensor de Carlos Liñani en otro expediente que fue absorbido por Comodoro Py. Con el reloj corriendo, la meta sigue siendo febrero 2020.

La renuncia de Ribas no fue traumática y podría decirse que resultó estratégica: por lógica, la nueva defensa requiere tiempo para analizar los 8 hechos concretos que Ramos Padilla le adjudica a Stornelli en el marco de los hallazgos ligados a D´Alessio. El juez tomó nota que fue el propio Stornelli el que pidió declarar el 15 y también quien al día siguiente nombró un nuevo abogado que no podría asistir antes del 29 por cuestiones de agenda. Le avisó que, hasta tanto acepte a su nuevo defensor, Ribas deberá mantener el cargo, pero que el 29 deberá asistir, con abogado privado, defensor público o auto representándose. Y le recordó que lo sigue considerando rebelde. En paralelo, la Procuración General deberá expedirse sobre si correspondía o no iniciarle un jury por su reticencia a asistir a declarar. Sin tanto plafón, el avance del tiempo empujó a Stornelli a un cambio de estrategia mucho más que la elevación de la causa “cuadernos”.

Hubo una faceta pública y otra privada de la nueva estrategia: el mensaje para activar una negociación con bandera de alto el fuego llegó de parte de Stornelli a través de un interlocutor, hoy en el ambiente privado, pero de vasta trayectoria política. No trascendieron los términos y condiciones pero sí una reacción adusta respecto a una tregua. En febrero del año próximo, el fiscal cumplirá 60 años y podrá ser hacerse acreedor de su jubilación. Ese es el trámite para el que desearía un terreno despejado. Básicamente, depende no sólo que haya un proceso disciplinario que lo pueda poner en riesgo, sino que su renuncia debe ser aceptada por quien esté al frente de la Procuración General. Y después girada al Poder Ejecutivo es el que oficializa esa aceptación a través de un decreto presidencial. La negociación fue, en términos generales, por una salida ordenada y decorosa. La causa podrá seguir su trámite y Stornelli podría pelearla en cualquiera otra instancia más allá de que desde Dolores se pueda llevar un procesamiento bajo el brazo.

Cerolini es un viejo adversario de Ramos Padilla. Abogado conocido públicamente, no sólo defendió al barrabrava de Boca Rafael Di Zeo, sino también actuó como defensor del represor Christian Von Wernich cuando Ramos Padilla era abogado querellante. Liñani no tuvo problemas en ceder a quien hasta ahora era su letrado. Inmediatamente apostó por un defensor oficial.

Pero Cerolini también tiene muy buenos vínculos con sectores del peronismo más allá del fútbol. Trabajó con algunos intendentes PJ y concita niveles de aceptación superiores que podrían mejorar la estratégica pública de Stornelli de cara a lo desgastante que fue el proceso por el cual decidió que no iba a presentarse en Dolores apenas fue convocado por el juez y quedó envuelto en las revelaciones que surgieron del teléfono de D´Alessio.

Esto ocurre en medio de turbulencias respecto a que Ramos Padilla podría disponer la elevación parcial de la causa juicio oral. Aunque algunas versiones lo califican de inminente, lo cierto es que el trámite de la confirmación o no de nulidades podría demandar semanas más. Por lo pronto, recién a fin de mes podría concretarse el llamado a indagatoria sobre Stornelli, que ganó tiempo para tender puentes.

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