En los primeros minutos de la madrugada de hoy, los gobernadores de todos los partidos finalizaron una última propuesta del nuevo proyecto de ley de coparticipación que podría facilitar la firma del nuevo acuerdo. En ese documento, elaborado en la sede porteña del Consejo Federal de Inversiones, piden que se los autorice a seguir emitiendo bonos provinciales, algo que ya les cedió el gobierno, aunque quiebra uno de los compromisos que pide el FMI para una ayuda externa. También aceptará el gobierno que se reparta 30% de lo recaudado por el impuesto al cheque (aumenta la oferta inicial de 20%). Solicitan asimismo que se les pesifiquen las deudas con bancos 1 a 1, por pedido de los radicales, pero descartan que la Nación se los rechazará por el sistema 1 dólar a $ 1,40. Queda por discutir otra cláusula reclamada por las provincias: que haya un techo para el descuento que les hará la Nación para cobrarse la asunción de esa deuda con bancos. Este paquete hace previsible que hoy se termine reuniendo, tras varias postergaciones, el Presidente con los gobernadores para cerrar este acuerdo por reparto de impuestos que tiene una clave: la eliminación del piso de garantía en caso de que baje más la recaudación, así como del techo en caso de un eventual aumento (podría ser por la inflación este año). La demora tiene consecuencias, porque dilata la aprobación en el Congreso del presupuesto 2002, junto con esta nueva ley, condiciones para que viaje una misión del FMI a negociar alguna forma de auxilio frente a la crisis financiera que vive el país.
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El gobierno tratará hoy de firmar un nuevo pacto fiscal con los gobernadores, que al mismo tiempo destrabe el tratamiento del presupuesto. El Ministerio de Economía Informate más
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