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28 de febrero 2005 - 00:00

Comentarios políticos de este fin de semana

(Categorización: IMPRESCINDIBLE, BUENO, REGULAR, PRESCINDIBLE)

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Oscar Parrilli

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BUENO.
Veamos las novedades que trajo Morales Solá aunque no dejan de ser sólo rugocidades en la cáscara de una fruta podrida que en el caso Ezeiza se encara en tres puntos graves que el gobierno busca ocultar con «off the record». Ezeiza sería un caso de contrabando más de droga que se descubre, aunque importante, si no fuera que lo facilitó hasta tornarlo sin riesgo para la delincuencia el favor de secretarías del Estado a una empresa aerocomercial privada asociada. El favor oficial de no vigilar las valijas que transportaba -hecho ya innegable- revela una mayor mente sin valores y menosprecio de las instituciones en funcionarios del gobierno que en los narcotraficantes que aprovecharon esta excepcional oportunidad de comercializar estupefacientes a Europa con protección estatal. Se supone, hasta ahora, que por ingenuidad. Eso es lo que ha profundizado hasta ahora Elisa Carrió y quizás este diario: averiguar si el Estado trafica.

El otro elemento grave es que concluye en un gran desprestigio por Ezeiza la política de estatismo y subsidios que inició el ex presidente designado Eduardo Duhalde y continúa con entusiasmo la gestión de Néstor Kirchner. De Duhalde se descontaba porque desde 1997 decidió moverse solo en la línea del gasto estatal sin ninguna mesura, tanto sea para hacer política, administrar el Estado o ganar elecciones. Este desprestigio alcanza también al intento diabólico de crear «empresas mixtas», a la «manera argentina» (consiste en dejar hacer lo que quiera al privadosocio pero, eso sí, asegurándoles buenos pagos a los funcionarios del oficialismo de turno que van a sus directorios, además de la obligación de asumir como «ñoquis» a quienes desde todos los gobiernos les propongan).

El tercer y último elemento que surge del escándalo en Ezeiza -además de importante, grave- es que el presidente de la Nación quedó como injusto ante la sociedad argentina. El comodoro Beltrame, el brigadier Rohde y algún otro -no más de 4- merecían su paso a retiro por notorias fallas. Pero ellos fueron mucho menos culpables que el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, que el titular de la Aduana, Ricardo Echegaray, y que el titular de la SIDE, Héctor Icazuriaga, y Francisco Larcher, todos ellos de libreactuación en el Estado por ser «pingüinos» de larga actuación en Santa Cruz con acceso directo al Presidente. Esto es inaceptable en cualquier país. Sobre la SIDE, su responsabilidad se extiende también a España, donde es imposible que no haya detectado semejante contrabando desde la Argentina. El delegado de la SIDE en ese país es el hermano de Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos.

Veamos los nuevos datos, los de la cáscara, que trajo Morales Solá: 1) Constatadas hay 350 valijas sin pasajeros que circularon por Southern Winds. Hasta se las adjudicaban a tripulantes y pasajeros que llevaban menos equipajes (calcúlese el grado de complicidad que hay en toda la empresa SW); 2) El juez Liporace demora mucho y puede desaparecer documentación en SW (jamás, además, realizó un allanamiento para reunir pruebas).

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