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6 de octubre 2008 - 00:00

Comentarios políticos de este fin de semana

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Luis D'Elía
MORALES SOLA, JOAQUIN
«La Nación»


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Sanciona el columnista que el gobierno «perdió a la mayoría de la sociedad» como uno de sus males principales. El otro, que arrecian las denuncias de corrupción que la Justicia no hace avanzar, con lo cual agrava la imagen del gobierno frente al público. Sobre lo primero cabe advertir que ninguna de las presidencias Kirchner superó 25% de los votos sobre la totalidad del padrón electoral. Para perder una mayoría, primero habría que ganarla; que las dos administraciones Kirchner han sido presidencias de minoría es la clave de todo lo que han hecho Néstor y Cristina de Kirchner para mantenerse en el gobierno, la mayoría de las veces cediendo posiciones ante el público y los demás factores de poder.

Con esas señales, afirma Morales Solá, «la economía se apaga antes de que lleguen los coletazos del mundo». El tremendismo de la profecía lo anima con las anécdotas de la pelea entre la Ministra de Salud y el Superintendente de Obras Sociales, esta vez por el origen de los fondos de campaña aportados por empresarios investigados por relaciones con narcotraficantes.

La pelea entre Graciela Ocaña y Héctor Capaccioli en realidad viene de antes y es por el control del grifo de dinero hacia las obras sociales. El manejo de ese dinero lo ejerció hasta ahora Capaccioli para los Kirchner, pese a que Ocaña y Hugo Moyano quisieron echar mano de esos recursos que sirven para regular las relaciones entre el gobierno y los gremios. Caído el padrino político de Cappacioli -Alberto Fernández-, Ocaña y Moyano avanzan sobre esa oficina. Los frenan los Kirchner que saben que si dejan caer a Cappacioli, están admitiendo el mismo descontrol que exhiben otras áreas, como las Fuerzas Armadas, de las cuales la Presidente es comandante y no pasa semana en la que no ruede la cabeza de algún oficial y hasta de algún comandante. Temen, además, que el propósito de Ocaña sea encontrar una justificación para irse de un gobierno al que dice llegó con los zapatos blancos.

BLANCK, JULIO
«Clarín»


El dato más importante que aporta el panorama de ayer es que el gobierno habría ejercido inteligencia interna sobre dirigentes del campo y el cardenal Jorge Bergoglio, y habría detectado una reunión entre ellos antes del nuevo paro. De esa información -obtenida de manera delictuosa- habrían surgido las críticas y descalificaciones de Luis D'Elía y Carlos Kunkel contra la Iglesia y los activistas rurales.

Retoma el columnista la percepción que adelantó en tapa este diario en la edición del viernes de que el paro parece inoportuno porque el público que antes acompañó a la dirigencia está preocupado por otras crisis, como la financiera global.

El conflicto que libraron campo y gobierno entre marzo y julio pasado tuvo dos componentes. Uno técnico, en el cual el campo perdió porque no obtuvo los beneficios de la Resolución 125 reformada en el Congreso, que según un cálculo oficial, les habría reportado a los productores de soja $ 1.000 millones hasta fin de año. El otro fue político, y ahí perdió el gobierno y ganaron quienes apoyaron al campo. No el campo mismo, que no tiene articulación política y nada indica que vaya a tenerla en un futuro próximo.

Como los demás diarios del domingo, hace pública la intención del gobierno de salir al cruce del paro que hoy entra en su cuarto día, pese a la debilidad con la cual se ha expresado hasta ahora, con un paquete de medidas que pueden beneficiarlo.

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