Kabul e Islamabad (AFP, Reuters, EFE) - El líder de los talibanes, mullah Mohammad Omar, advirtió ayer a Estados Unidos que correrá la misma suerte que la Unión Soviética si se atreve a atacar Afganistán, aunque detrás de su firmeza se señalaban posibles deserciones en las filas de la milicia islamista.
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«Si se produce una intervención en Afganistán, no habrá diferencias entre Rusia y Estados Unidos. Los que quieren volver al poder -por la opositora Alianza del Norte-con la ayuda estadounidense son los mismos que quisieron tomar el poder con el apoyo de Rusia», afirmó Omar en un comunicado difundido por la agencia «AIP», cercana a los talibanes.
La invasión de Afganistán por la ex URSS, en 1979, se convirtió en una humillante derrota para Moscú, que retiró sus tropas en 1989. «Los afganos traídos por los norteamericanos serán combatidos como los comunistas», concluyó Omar ayer, en coincidencia con el quinto aniversario de la llegada de los talibanes al poder.
Invitación
Paralelamente, el régimen de Kabul le comunicó al millonario saudita Osama bin Laden que abandone el país voluntariamente, de acuerdo con el dictamen del 20 de setiembre del Consejo de Ulemas.
La información fue dada por el embajador afgano en Pakistán, Abdul Salam Zaeef, quien dijo desconocer cómo le fue entregado el mensaje, dado que es un misterio el paradero del principal sospechoso del ataque contra Estados Unidos.
Voceros de la Alianza del Norte indicaron que Bin Laden se encuentra oculto en las montañas de la provincia de Oruzgan, al oeste de Kabul. Cerca de este lugar, con una compleja orografía, se producen intensos combates.
El mensaje del jefe de la milicia coincidió con el anuncio de varias deserciones en las filas de los talibanes, aunque estas informaciones son difíciles de confirmar.
Control debilitado
Según fuentes opositoras afganas en Peshawar (noroeste de Pakistán), varios comandantes aliados del régimen de Kabul en las regiones de Paktia, Nangahar, Laghman y Kunar, al este y al sur de la capital, empiezan a dar la espalda a los talibanes, debido a la amenaza estadounidense y a la crítica situación económica.
Según un hombre de negocios afgano con base en Pakistán, el control de los talibanes se debilitó en las zonas rurales en donde están menos presentes.
Por su parte, la embajada en París del gobierno afgano en el exilio, reconocido por la ONU, denunció que las milicias del talibanes están secuestrando a hombres de todas las edades para enrolarlos a la fuerza y transformarlos en «escudos humanos».
La denuncia indica que no es para utilizarlos como soldados, «sino que se los prepara con fines criminales».
La ONU precisó que los enrolamientos forzosos se están produciendo en Herat, cerca de la frontera con Irán.
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