Washington (ANSA, EFE, Reuters, AFP) - La Casa Blanca pidió ayer también a la prensa escrita que se abstenga de publicar los discursos del líder fundamentalista Osama bin Laden de manera íntegra, recibiendo un aluvión de críticas y elogios. El miércoles, el gobierno norteamericano había solicitado lo mismo a las emisoras de televisión, las que -en un gesto inédito en la historia de los medios de comunicación en los Estados Unidos-se expresaron a favor de autolimitar su cobertura periodística.
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Según el portavoz de la Casa Blanca, Air Fleischer, el peligro es que esos mensajes «lleguen a manos de gente que puede leerlos y ver algo en ellos».
Tras el inicio de los ataques sobre Afganistán, el domingo último, las principales cadenas de televisión transmitieron, sin editar, dos mensajes grabados de dirigentes de Al-Qaeda, la organización terrorista liderada por Bin Laden y principal sospechosa por los atentados del 11 de setiembre.
Días atrás, la organización Fair, especializada en el análisis mediático, mantuvo una pequeña polémica con «The New York Times», al que acusó de recortar sus informaciones sobre las actividades de los grupos pacifistas norteamericanos que se oponen a la guerra en Afganistán. Un ejecutivo televisivo, que pidió mantener el anonimato, aprovechó, en cambio, para expresar sus críticas. «¿Qué sentido tiene mantener fuera del aire estas grabaciones si el mensaje puede ser hallado transcripto en los diarios o en Internet?», se preguntó.
Reporteros sin Fronteras (RSF), en tanto, consideró «inaceptable» la intervención de las autoridades estadounidenses sobre los medios y citó en particular las detenciones de periodistas en las cercanías de las Torres Gemelas, la voluntad de las fuerzas del orden de «filtrar» las imágenes allí tomadas o el intento de prohibir a la emisora de radio «The Voice of America» la difusión de una entrevista al mulah Omar. También aludió a las presiones sobre la cadena de televisión informativa con base en Qatar «Al-Yazira» para que no emitiera imágenes de Bin Laden.
Además, la organización de defensa de la prensa criticó «la ofensiva contra la confidencialidad de los mensajes en Internet», y algunas medidas «antiterroristas» que constituyen «una amenaza real contra las libertades individuales y colectivas».
En cambio, el magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch dijo ayer que la ofensiva de los Estados Unidos contra Afganistán es una respuesta «apropiada a corto plazo».
Murdoch aseguró después de la reunión anual de News Corp., el quinto grupo de comunicación más grande del mundo, que sus cadenas de televisión no difundirán videos de Osama bin Laden y de su grupo Al-Qaeda si hay riesgo de que puedan contener mensajes codificados a sus seguidores. «Haremos lo que sea nuestro deber patriótico -afirmó Murdoch-. Si se cree que pueden contener propaganda o mensajes de Al-Qaeda, no los difundiremos», dijo Murdoch. Este agregó que News Corp. perdió 100 millones de dólares después de los ataques terroristas a los EE.UU.
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