Más de 150 alumnos de la Escuela Normal Antonio Mentruyt, de Banfield, mantienen tomado el colegio en rechazo a la evaluación desde el viernes y hasta el miércoles. Dentro del establecimiento, durmieron, comieron y organizaron charlas, debates y encuentros culturales con profesores y dirigentes gremiales. (foto: gentileza LIAD).
Docentes, estudiantes y diputados nacionales se reunirán este lunes al mediodía a repudiar la evaluación nacional Aprender 2016 que se tomará este martes y miércoles en más de 30.000 colegios primarios y secundarios de todo el país.
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A 13 se prevé que decenas de personas que se manifiestan en contra del examen ordenado por el Ministerio de Educación de la Nación, se junten en la Sala 3 del Anexo A, del Congreso, para realizar una audiencia pública.
Amelia García, secretaria general de Suteba La Plata denunció que "este operativo nacional pretende descargar la responsabilidad de la situación educativa en la comunidad escolar. La intención de establecer un ranking de escuelas y salario por mérito atado a la productividad significa un ataque a la escuela pública y gratuita".
Ámbito.com reveló la semana pasada que diversos gremios de maestros rechazan la iniciativa, como UDA, CTERA, Udocba, Ademys, ATEN de Neuquén, Sadop, RIOSAL, UTE, FND-CTA, la Conadu y la Conadu Histórica, Utelpa de La Pampa, la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), el Sitech de Chaco, el Sutef de Tierra del Fuego, Amsafe de Rosario y Agmer de Paraná, entre otros.
Las críticas abundan: un examen no refleja los "contextos" de los chicos, se concibe a la evaluación como un "mecanismo punitivo", se organizó de manera "inconsulta", en los establecimientos del interior poseen "poca" información, "reduce" la participación de los docentes a meros "aplicadores", ofrecen $ 1.000 para a cada maestro que "aplique" y se niegan reabrir paritarias, refuerza la "desigualdad" escolar con posibles sistemas de premios y castigos y que impulsa a un modelo educativo cada vez más "privatista".
Según la cartera de Esteban Bullrich, las pruebas se tomarán a 1,4 millón de chicos, en más de 30.000 escuelas de todo el país, colaborarán 31.365 directivos como veedores y unos 71.606 docentes "aplicadores".
En este marco, desde el viernes pasado y hasta el miércoles, más de 150 alumnos de la Escuela Normal Antonio Mentruyt, de Banfield, mantienen tomado el colegio en rechazo a la evaluación. "Esta toma se realiza con el consenso de los estudiantes, tras explicar por qué se repudia: estamos en contra de una evaluación del colegio público porque no se respetan los métodos pedagógicos, ya que no se tienen en cuenta ni la visión de docentes ni estudiantes", afirmó una alumna a Radio 10.
Tras destacar el apoyo de los padres a la protesta, la joven dijo que los métodos diseñados por el Gobierno nacional "no son los adecuados para ayudar a la educación, sino todo lo contrario porque son una casilla más y se los discrimina más", porque según consideró, los chicos "van a ser categorizados en 10 categorías y no se tienen en cuenta los contextos".
Marta Balmaceda, profesora de Sociología de la ENAM, justificó el respaldo de los docentes a la toma. "Acompañamos a los estudiantes, dado que partimos de que también, al igual que los estudiantes, nos manifestamos en oposición al operativo Aprender porque no toma al aprendizaje desde la concepción del sujeto pedagógico, sino que lo toma desde una supuesta neutralidad", sostuvo la licenciada en diálogo con la misma emisora.
"El examen se convierte en un examen único para regiones distintas y no contempla las capacidades individuales ni las diferencias entre personalidades ni conceptuales", se quejó. "La toma es una decisión de los estudiantes. La apoyo en tanto los acompaño a ellos. Sería más grave no estar. El camino es aceptar el operativo y responder el examen o generar algún tipo de reacción. Los chicos decidieron que esta era la adecuada, para impedir que venga un docente extranjero de otra institución que no conocer a tomar la evaluación", señaló Balmaceda.
Al ser interrogada por la validez de la modalidad de la protesta, la profesora resaltó la toma. "El real origen de este Operativo, de cómo se construyó el examen, no se da en nuestro país, lo contrataron el examen enlatado a un empresa inglesa, y es muy difícil hacerle una sentada a una empresa inglesa que ni si quiera se sabe dónde está", subrayó.
Por otra parte, la socióloga negó que los maestros y alumnos tengan "miedo" de ser evaluados. "Estamos a favor de la evaluación pero de una que comprenda realmente el concepto del aprendizaje, y no una hecha por un docente que ni quiera comprender el proceso ida y vuelta de aprendizaje entre cada docente y estudiante, y eso no se contempla en este operativo. Al chico se lo convierten en un objeto, que debe terminar las respuestas, casi en una máquina", advirtió.
En esa línea, Balmaceda detalló que los chicos de tercer grado de primaria deben responder 24 ítem múltiple choise en una hora. "Son dos minutos por respuesta. Si un chico no entiende la pregunta, por normativa, el aplicador le tiene que decir que relea la pregunta. Es una forma de examen que no es la habitual, y en dos minutos tiene que responder las 24 preguntas, ¿parece que ese chico puede aprobar las 24 preguntas?".
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