La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ante una multitud que asistió al acto realizado en Parque Norte, exhortó a los dirigentes agropecuarios a que "levanten el paro para poder dialogar en serio".
La presidenta Cristina Kirchner convocó esta noche al "diálogo" a los productores agropecuarios, pero lo condicionó a que antes "levanten la medida de fuerza", porque hablar "con una pistola en la cabeza es muy difícil, sobre todo en democracia".
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La presidenta convocó "a todos los argentinos al diálogo, pero fundamentalmente al sector que hoy todavía corta caminos. Les pido humildemente que levanten el paro para entonces sí dialogar", dijo en un discurso que tuvo un matiz diferenciador con el que pronunció el martes último, cuando calificó de "extorsión" la medida de fuerza y habló de "piquetes de la abundancia".
"Con la legitimidad que nos da haber sido elegidos por el voto popular, el crecimiento, la recuperación del empleo y del salario, para que todos los argentinos podamos vivir mejor, los convoco al diálogo en serio, desde aquí, las puertas de la Casa de Gobierno están abiertas, pero por favor levanten la medida contra el pueblo", dijo la presidenta.
En un acto en Parque Norte, la jefa de Estado señaló: "Creo profundamente en el diálogo, pero en el diálogo democrático, donde cada uno expone sus posiciones, y quien tiene que tomar la decisión la toma y se respeta", sostuvo la presidenta Cristina Kirchner.
Rodeada de miles de militantes, trabajadores, sindicalistas y piqueteros, la presidenta dijo que hacer paro "no es la forma de negociar o dialogar en la Argentina", al fustigar el paro del agro, y sostuvo que el gobierno "está dispuesto al diálogo, como siempre".
"Una presidenta no puede negociar sin que hayan levantado las medidas de fuerza que extorsionan a la población", enfatizó, aplaudida por su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, y los gobernadores, intendentes e integrantes de su gabinete que la acompañaron en el palco.
Cristina también dijo que la movilización con cacerolas a Plaza de Mayo "no fue espontánea", y rechazó que se haya producido por el discurso que hizo contra el agro que, según la jefa de Estado, "no fue duro como dijeron muchos medios".
Cristina también dijo que la protesta en Plaza de Mayo para apoyar al campo "no fue espontánea".
La presidenta dijo que la pelea con el agro no "es una cuestión peronismo y antiperonismo", recordó que "las retenciones no empezaron con este Gobierno" y destacó que "por primera vez en la historia se decidió bajar las retenciones del trigo y el maíz, para que no se sojice todo nuestro campo".
Defendió las retenciones móviles y dijo que permitirán que "la gente pueda seguir consumiendo productos como carnes, pollo y lácteos".
Aseguró que las retenciones móviles "no son una política antisoja, sino propueblo y también procampo", y sostuvo que "todos son necesarios, el campo, la industria, el comercio y los servicios, pero todos tienen que entender que el crecimiento tiene que ser armónico, para erradicar la miseria como lo estamos haciendo".
Sostuvo que las retenciones "no solamente son una medida antiinflacionaria", sino que también tienen un "fuerte impacto distributivo" en la población.
La presidenta dijo que el gobierno "no está en contra de los pequeños productores que trabajan con sus manos el campo", criticó el "lockout patronal por tiempo indeterminado para privar de alimentos a los argentinos" y denunció que "los pooles sojeros piden por la eliminación de las retenciones", por lo que les reclamó "sinceridad".
Igual, Cristina pareció abrir una puerta sobre las medidas que tomaría el Gobierno para aliviar el impacto de las retenciones móviles, al sostener que "este gobierno siempre va a contemplar los intereses de los pequeños productores".
La presidenta dijo que "lo que se está discutiendo es un modelo de país" y se preguntó "cómo si los trabajadores negociaron con racionalidad por sus salarios, los que más tienen no lo pueden hacer", en alusión a la dirigencia agropecuaria.
La presidenta se preguntó "cómo si los trabajadores negociaron con racionalidad por sus salarios, los que más tienen no lo pueden hacer".
Cristina recordó que "desde el boom sojero el crecimiento ocupacional del sector rural creció solo 1,5 y el resto, creció en un 17 por ciento, por eso tenemos hoy un 7,5 por ciento de desocupación".
"No es una política antisoja es una política pro-argentina, pro-pueblo, pro-campo", enfatizó la presidenta, quien insistió en que "no es una cuestión entre campo e industria, todos son necesarios, el campo, el comercio, los servicios, pero tenemos que participar armónicamente de ese crecimiento, para erradicar el hambre y la misería".
Dijo que "este gobierno no está en contra de los pequeños productores que trabajan con sus manos el campo, les quieren hacer creer a los pequeños productores que queremos ir por ellos, pero piden por la totalidad de las eliminación de las retenciones de los pooles y los grandes sojeros".
"El primer ejercicio que debemos hacer es decir la verdad a todos, este Gobierno otorga compensaciones a tamberos, a productores trigueros, compensaciones para poder sostener precios internos", señaló.
"Cómo vamos a estar en contra de abordar el problema del pequeño productor", se preguntó Cristina, pero advirtió que detrás de esos piquetes "se esconde el reclamo de los grandes productores".
"Hablemos con transparencia y todos nos vamos a entender. No es entonces un problema de los pequeños productores, porque este gobierno popular siempre va a contemplar los intereses de los pequeños productores", señaló Cristina.
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