En una jornada plagada de noticias judiciales, la expresidenta Cristina de Kirchner y sus dos hijos, Florencia y Máximo, fueron enviados ayer a juicio oral y público por presunto lavado de dinero en el caso Hotesur, en el que se investiga el alquiler de hoteles al empresario Lázaro Báez. Fuentes judiciales informaron que el juez federal Julián Ercolini envió el expediente a un Tribunal Oral para que se someta a juicio el caso. La elevación fue firmada por el magistrado tras el pedido de los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, quienes habían hecho el requerimiento semanas atrás por lo que era esperable la última elevación del paquete de causas contra la exmandataria previas a la causa “cuadernos”.
Elevan a juicio a Cristina y sus hijos por el caso Hotesur
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Ahora el expediente pasa a un tribunal oral y no se descarta que se acumule con el caso Los Sauces, en el que también se investigan presuntas maniobras de lavado de dinero con el alquiler de complejos habitacionales, con la posibilidad de realizar para ambos casos un único debate oral. Son prácticamente mellizas pese a que Hotesur fue denunciada con anterioridad y luego se duplicó la instrucción para que el juez Claudio Bonadio avanzara con Los Sauces cuando la Cámara Federal lo había desplazado por irregularidades en la instrucción de Hotesur y se la delegara a Ercolini.
El caso Hotesur además tiene como implicados a Romina Mercado, hija de la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner; al empresario inmobiliario Osvaldo Sanfelice; al contador Víctor Manzanares (recientemente arrepentido y que se barajaban aportes en este expediente); a Adrián Berni, César Andrés, Ricardo Albornoz, Edith Gelves, Patricio Arandia, Emilio Martín, Jorge Bringas, Julio Mendoza, Martín Jacobs, Alejandro Ruiz y Oscar Leiva. La causa es por la presunta maniobra de lavado de dinero de 80 millones de pesos a través del alquiler de plazas hoteleras a las empresas de Lázaro Báez. En el auto de elevación, Ercolini atribuyó a los procesados haber formado parte de “un complejo entramado societario” que se puso en marcha “para poner en circulación en el mercado parte de las ganancias obtenidas como consecuencia de la defraudación al Estado”. Según el sumario, los expresidentes Fernández y su cónyuge Néstor Kirchner (fallecido) recibieron por parte de Báez dinero “a través del negocio hotelero bajo cierta apariencia de legitimidad”. De tal manera los fondos percibidos podían ser declarados ante el fisco y la Oficina Anticorrupción (OA), ocultando su verdadero origen, indicó el juez.
La presunta maniobra tendría como origen el dinero destinado a la obra pública y que en su mayoría estaba destinado a Austral Construcciones: la firma recibió un 80% del total que entregó el Estado nacional entre 2003 y 2015. Luego -según la Fiscalía- se estableció un circuito que “permitió canalizar regularmente fondos desde las empresas a favor de una sociedad anónima, cuya función en el esquema de blanqueo diseñado consistiría en recibir dinero proveniente del delito precedente y aplicarlo al negocio de la hotelería”. Fueron 86 los millones que desembolsó Valle Mitre a Hotesur por el pago de cánones de alquiler de habitaciones de los distintos hoteles del matrimonio Kirchner: Alto Calafate, Las Dunas y La Aldea.




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