La presidente Cristina de Kirchner recibió este jueves el anteproyecto del nuevo Código Penal cuya redacción había encargado a una comisión especial, el cual introduce como principales cambios la eliminación de la reincidencia y de la prisión perpetua, y que se trataría este año en el Congreso.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En una audiencia realizada en su despacho de la Casa Rosada, la jefa de Estado recibió el documento de manos de los integrantes de la comisión redactora, quienes trabajaron durante casi dos años encabezados por el juez de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni.
Además del ministro del máximo tribunal asistieron los otros cuatro integrantes de la comisión: el diputado Federico Pinedo (PRO), los exlegisladores Ricardo Gil Lavedra (UCR) y María Elena Barbagelata (Partido Socialista) y el exministro de Seguridad bonaerense León Arslanian.
"Es un nuevo Código integral que armoniza el sistema y encuadra normas penales que habían sido sancionadas y que estaban fuera del Código", comentó uno de los integrantes del cuerpo que confeccionó el proyecto.
Los redactores hicieron un gran esfuerzo para encontrar coincidencias, que se plasmaron en el texto, pero "hubo puntos de disidencia", especialmente sobre dos reformas resonantes: la eliminación de la reincidencia y de la prisión perpetua.
Sobre la eliminación de la reincidencia como agravante de la pena para personas que volvieron a delinquir, todos los miembros de la comisión estuvieron de acuerdo, a excepción de Pinedo quien dejó expresada su disidencia en el anteproyecto.
En cuanto a la eliminación de la cadena perpetua, sobre la que algunos sectores de la Justicia advirtieron que es inconstitucional, el proyecto divide los delitos en "graves y gravísimos".
Para los gravísimos se eleva la pena máxima de 25 a 30 años de cárcel, y se aplica para delitos como por ejemplo la violación seguida de muerte o delitos de lesa humanidad.
Pinedo pidió que se apliquen penas accesorias, como hacerle un seguimiento al recluso una vez que sea liberado, pero la idea finalmente no fue tenida en cuenta por el resto de los integrantes de la comisión.
En cuanto al aborto se acordó aclarar el texto anterior de los casos en los que se permite la práctica, ya que era confuso, pero no se avanzó en la despenalización.
Este freno fue fruto de un acuerdo de Zaffaroni con la Presidente, que siempre se pronunció en contra de la interrupción de embarazos.
El texto estará acorde a una resolución de la Corte Suprema de Justicia, que señaló que cualquier mujer violada tiene derecho a un aborto no punible, sin contar con una autorización judicial previa, lo que terminó con las dudas sobre la interpretación de un artículo del código penal que para algunos limitaba la realización de un aborto a quienes padecen discapacidad mental.
Pinedo pidió que se permita el aborto una vez que esté iniciada la acción penal por la violación y no con la simple declaración de la mujer abusada, pero no fue atendido.
En sentido contrario, Barbagelata -designada en la comisión por el Partido Socialista de Hermes Binner- propuso que se despenalice el aborto, lo que tampoco consiguió adhesión entre los demás miembros.
En la reforma también se introducirían delitos vinculados a la contaminación del medio ambiente y la sustitución de identidad por correo electrónico, al tiempo que se despenalizaría el consumo personal de drogas.
Durante la audiencia, acompañaron a la Presidenta el ministro de Justicia, Julio Alak, el secretario del área, Julián Álvarez, y el de Legal y Técnica, Carlos Zannini. La comisión redactora del proyecto trabajó sobre el tema desde mediados de 2012 a instancias del Poder Ejecutivo, reuniéndose semanalmente en un salón de la Corte Suprema de Justicia.
Dejá tu comentario