Diputados de distintos sectores de la oposición presentaron en el Congreso un pedido de informes al Poder Ejecutivo respecto del avión militar de Estados Unidos demorado la semana pasada en el aeropuerto de Ezeiza. Al mismo tiempo, los referentes del arco anti K renovaron las críticas contra la política exterior del Gobierno nacional y advirtieron que se trata de un "nuevo papelón internacional".
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El diputado del Peronismo Federal y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, Alfredo Atanasof, y su par de Diálogo por Buenos Aires, Miguel Bonasso, presentaron sendos proyectos de resolución para solicitar explicaciones al Ejecutivo.
Atanasof pidió informes "con la mayor urgencia posible" sobre el material bélico incautado la semana pasada en el avión militar C-17 Globemaster III, con matrícula AMC 77187, de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
El diputado del PJ disidente espera "contar con precisiones acerca del tipo de material secuestrado que no había sido declarado" y conocer si ese cargamento "formaba parte de lo necesario para los ejercicios" de entrenamiento con un grupo de elite de la Policía Federal.
También busca saber "en qué consiste el Programa de intercambio de entrenamiento entre la Policía Federal y las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, en toda su dimensión y alcance", según su presentación.
Bonasso, en tanto, consideró "escandaloso" al conflicto diplomático que se generó después de que la Aduana y la Policía de Seguridad Aeroportuaria incautaran parte del cargamento del avión. El legislador sostuvo que esta situación genera "la legítima sospecha de que tanto el Gobierno de los Estados Unidos, como el argentino han violado leyes nacionales e internacionales".
Además, Bonasso intenta conocer las razones que "llevaron al Poder Ejecutivo Nacional a incumplir la obligatoriedad de remitir a este Congreso para su tratamiento y autorización la actividad prevista entre tropas extranjeras y la Policía Federal Argentina, en lugar de mantenerlo bajo su órbita a través de la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, el RENAR y otros".
Los candidatos de cara a las elecciones de octubre tampoco perdieron oportunidad para criticar las acciones del oficialismo en esta nuevo cruce diplomático entre Argentina y EEUU.
Al respecto también se expresó el jefe de Gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, quien advirtió que el Gobierno está llevando al país a "un nuevo papelón internacional" y lamentó que el kirchnerismo persista con "este modelo de política exterior que nos aisla del mundo y en el que sólo somos amigos del (presidente de Venezuela, Hugo) Chávez".
El jefe de ministros porteño agregó que el caso del avión es "otro escándalo diplomático" y remarcó que "no se puede abrir una valija diplomática; hay que cumplir con las normas internacionales como hacen los países serios".
Por la UCR, se sumaron a la polémica los precandidatos presidenciales, Ernesto Sanz y Ricardo Alfonsín. El senador por Mendoza sostuvo que el escándalo por el avión "se parece más a una cortina de humo de cara a un año electoral que a un supuesto problema de soberanía".
"¿De verdad cree el gobierno que lo que la Argentina necesita es una pelea artificial con Estados Unidos? ¿O es el kirchnerismo el que lo necesita?", interrogó el senador. En este sentido, afirmó que "la demagogia siempre es mala, pero la demagogia en política exterior es una de las cosas más irresponsables que puede hacer un gobierno".
Con otro punto de vista, Alfonsín consideró que Estados Unidos "debe estar sometido a los controles que imponen las leyes argentinas". Si bien sostuvo que el Gobierno "sobreactuó" en caso del avión, Alfonsín señaló que Estados Unidos debe aceptar las leyes argentinas y se diferenció así de su rival en la interna de la UCR.
Alfonsín afirmó que "más allá de la sobreactuación del Gobierno con las declaraciones del canciller (Héctor Timerman) y de la utilización del episodio para la política interna, lo cierto es que Estados Unidos y cualquier otro país deben ajustarse a las leyes argentinas".
Al acabar la jornada, Elisa Carrió también aportó su grano de arena al considerar que este diferendo es la gota que rebalsó el vaso. Así la precandidata presidencial de la Coalición Cívica coincidió con Sanz, Alfonsín y Rodríguez Larreta en señalar que hubo un mal manejo del incidente diplomático.
"Si había algo no autorizado, se arregla diplomáticamente", advirtió por Radio 10 "Nos va a costar muchísimo restablecer una relación mínima de confianza y respeto con un país que es muy importante", finalizó la chaqueña.
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