Cruces entre el Gobierno y la Ciudad por las escuchas ilegales

Política

El llamado a indagatoria contra el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, realizado por el juez Norberto Oyarbide, generó fuertes cruces entre la Nación y el macrismo por el caso de las escuchas ilegales.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró que "son una gran irresponsabilidad" las acusaciones lanzadas desde el PRO sobre una supuesta intencionalidad política en la citación a declaración indagatoria que le realizó la Justicia en la causa que investiga escuchas telefónicas ilegales.

"Son una gran irresponsabilidad las acusaciones de (Mauricio) Macri. Él tiene que hacerse cargo de que lo designó a (Fino) Palacios y, luego, a Ciro James, y que se dedicaban a hacer escuchas telefónicas vinculadas a la familia de Macri", aseveró ministro.

El funcionario se preguntó "a quién otro más que a Macri le interesaban" esas escuchas y sostuvo que "lo que tiene que hacer (el jefe de Gobierno porteño) es responder por eso y no desviar la atención".

En tanto, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que el Gobierno "nunca, jamás, ha ejercido presión sobre un sólo juez" y se preguntó "qué tenemos que ver nosotros (por el gobierno) con lo que está haciendo" la Justicia en la investigación de las escuchas telefónicas ilegales.

"Cualquiera que conoce este país, primero sabe que nosotros no hemos hecho presión sobre un solo juez nunca, jamás, y, además, conoce a todos los jueces que habitan Comodoro Py y se conoce cómo se trabaja", aseveró el jefe de ministros en declaraciones.

En este sentido, sostuvo que "todo el mundo sabe la capacidad que tienen (los jueces federales de Comodoro Py) y la vocación que han tenido de resolver problemas y seguir adelante con cada una de las causas que se le plantearon".

Antes, distintos funcionarios del Gobierno porteño salieron en defensa de su mandatario, y a pesar de estar "tranquilos", denunciaron "una maniobra de complicidad" entre la Nación y el juez Norberto Oyarbide.

El jefe de Gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, consideró que la citación "coincide con que empieza a tomar fuerza la candidatura presidencial" de Macri. Y agregó: "Estamos acostumbrados a que el Gobierno de Kirchner use algunos jueces para hacer política".

Por su parte, el secretario general porteño, Marcos Peña, afirmó que ante el llamado para el próximo 28 de abril se advierte "una maniobra de complicidad" entre el Gobierno nacional y el juez federal.

Ayer, el juez Oyarbide citó a indagatoria a Macri, para el 28 de este mes, en el marco de la causa por las escuchas ilegales. Asimismo, la convocatoria se amplió al ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge "Fino" Palacios - ya procesado - quien debe concurrir el 15; al secretario de Seguridad Guillermo Montenegro para el 21; y al ex ministro de Educación Mariano Narodowski, un día después.

En tanto, Sergio Burstein, familiar de víctimas de la AMIA y uno de los perjudicados por los casos de espionaje, consideró que está "más que suficientemente demostrado" que el jefe de Gobierno porteño tenía "la responsabilidad y el conocimiento de todo lo que estaba ocurriendo con las escuchas ilegales", y pidió que "pague por lo que hizo".

En declaraciones radiales, Burstein se refirió a la presentación de su abogado y dijo que "nada tiene que ver con una persecución política", en rechazo de lo expresado en ese sentido desde el Pro.

"No me interesa lo que Macri declare políticamente -continuó Burstein-, lo que me interesa es que sea convocado a una indagatoria para responder por todos los indicios, ya que para nosotros, está más que suficientemente demostrado lo de la responsabilidad y el conocimiento de todo lo que estaba ocurriendo en este tema de las escuchas ilegales". En consecuencia, el familiar de víctimas de la AMIA pidió que Macri "pague por lo que hizo".

Burstein recordó que el vínculo de Palacios con la causa AMIA proviene de una denuncia pública efectuada por los familiares, respecto de que Palacios "había llamado y había prevenido a Alberto Kanoore Edul, quien se consideraba, a los 12 días del atentando -ocurrido el 18 de julio de 1994-, como uno de los tenedores de la camioneta que luego estalló en la puerta de la AMIA".

"Esto es a lo que a nuestro entender originó el tema de las escuchas", refirió. Burstein dijo además que Macri "tenía una cercanía más que profunda con el `Fino´ Palacios".

"Todas las explicaciones y todos los argumentos que emplearon todos, Macri, Montenegro, Narodowski, James, no pudieron ser demostrados", dijo Burstein, ya que "es tan fuerte y tan pesada la carga de la prueba en donde queda demostrado que esto estaba en conocimiento".

Agregó que "Narodowski, ministro de Educación, nunca jamás podría haber tomado la determinación de esconder un espía -Ciro James- dentro de su ministerio sin el conocimiento de Macri".

Dejá tu comentario