Eduardo Duhalde insistió ayer, ante quienes desfilaron por su despacho, en que no quiere ser candidato ni gobernar un día más después del 25 de mayo (esto no compromete a su mujer, Chiche, quien sí podría serlo). "Quiero darle una lección a la clase política de que la palabra dada tiene que cumplirse", argumentó un presidente al que le cuesta mucho que le crean, por lo menos, dentro del partido. Fue una respuesta a José Manuel de la Sota, que movió ayer la interna del peronismo con un gesto esperable: pidió que Eduardo Duhalde cumpla su palabra, haga las elecciones el 30 de marzo y se vaya el 25 de mayo. "Sería gravísimo que un presidente mintiese", advirtió. Pero Duhalde reconoció un solo proyecto político, ser candidato a presidente del partido justicialista en las elecciones que quiere que sean el 19 de enero.
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