ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

5 de octubre 2006 - 00:00

Debuta una inédita fuerza militar argentino-chilena

ver más
Nilda Garré
El ejercicio combinado Solidaridad 2006 que comenzó este lunes en territorio chileno pondrá en marcha la iniciativa más importante en materia de integración militar desde el retorno de la democracia: el funcionamiento de la Fuerza de Paz Combinada Binacional Cruz del Sur. La sede del comando de esta fuerza estará en el edificio Libertador y arrancará el 1 de enero de 2007. Como los anuncios corresponden a los políticos, Nilda Garré y su par trasandina Vivianne Blanlot se reunirán mañana en Puerto Williams al final de las maniobras, presenciarán el desfile de las tropas y ofrecerán una conferencia de prensa. Luego se firmará el libro de actas y seguirá un vino de honor en el casino de oficiales chilenos. Para llegar al encuentro con Blanlot en Puerto Williams con el tiempo suficiente, Garré y su escudero Jorge Bernetti abandonaron ayer la VII Conferencia de Ministros de Defensa del Hemisferio que se desarrolla en Nicaragua.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Se llega a este nivel de intercambio y cooperación militar tras varios años de compartir operaciones de paz en el mundo con Chile, aunque nunca bajo un mando unificado como es el caso de la Fuerza de Paz Cruz del Sur. La creación de una unidad militar binacional es un hecho poco común en el mundo, sólo hay algunos casos como la brigada francoalemana y las fuerzas anfibias anglo-holandesas e hispánicoitaliana de la OTAN.

  • Participantes

  • En las maniobras Solidaridad 2006 que se llevan a cabo esta semana en Puerto Williams, participan militares de las tres fuerzas armadas conducidas por los titulares del estado mayor conjunto de ambos países: brigadier general Jorge Chevalier y vicealmirante Jorge Huerta Dunsmore. Son el examen final, el antecedente concreto del comando unificado binacional que se pondrá en funciones a principios de enero en Buenos Aires. Estas ejercitaciones simulan una catástrofe climática que afecta a la Isla Navarino y Tierra del Fuego y pone a ambos países al borde de sus capacidades de ayuda humanitaria. Se quiere evaluar el tiempo de reacción, la movilidad y capacidad de alistamiento para desplegar un esquema de ayuda militar en poco tiempo. Todo comienza con un frente de tormenta muy activo que se ubica en la Isla Grande de Tierra del Fuego, Punta Arenas, Isla Navarino y Puerto Williams. Inusuales nevadas y crecidas de marea abruptas producen inundaciones, aislamiento de las poblaciones y se desencadenan catástrofes colaterales como contaminación por derrames de hidrocarburos.

    Así se pone en marcha la maquinaria militar combinada para brindar apoyo por vía marítima y aérea a la localidad de Puerto Williams, la más afectada por la catástrofe simulada. Intervendrán por la Argentina: el buque transporte ARA San Blas, helicópteros Bell 212 y aviones Hércules de la Fuerza Aérea, vehículos blindados del Ejército, y una compañía de ingenieros con planta potabilizadora de agua, mientras que Chile empleará una lancha patrullera, un buque de apoyo, aviones Twin Otter, helicópteros Bolkow BO-105, planta generadora de electricidad, una compañía de infantería, máquinas viales, equipos de control de contaminaciones y vehículos ambulancia. Se aplicarán a operaciones de evacuación de personas, instalación de puestos sanitarios, rescates en bosques o montañas y control de contaminación marina.

    La imaginación castrense que diseñó el ejercicio fue benévola: es más probable una crisis energética que afecte amplios sectores de la población trasandina y criolla en un invierno riguroso que un meteoro climático de características excepcionales a semejanza del simulado en Puerto Williams. O una avería en la generación nuclear como la que ocurrió en Atucha I que sensibilizó a los políticos trasandinos por temor a la fuga radiactiva. La ayuda humanitaria y colaboración con los civiles es el tipo de operación militar que prefiere el gobierno de Néstor Kirchner, por eso accedió al envío de Cascos Azules a Haití, escenario que también se comparte con tropas de Chile. Solidaridad 2006 pretende analizar el desarrollo de la toma de decisiones de los estados mayores conjuntos de ambos países para dar respuesta inicial y urgente a un llamado del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ante un caso real de crisis en el mundo. Este objetivo implica un nivel de interrelación castrense que no podría darse en un clima de desconfianza como el que prevaleció por disputas limítrofes de antaño.

    Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias