5 de octubre 2012 - 13:30

"Dejate de joder con el ferrocarril", dijeron los captores a Severo

Servero al salir de su domicilio.
Servero al salir de su domicilio.
Alfonso Severo, el testigo del juicio por el crimen de Mariano Ferreyra que estuvo desaparecido durante 24 horas, señaló que pudo ver a uno de sus secuestradores y elaboró un "identikit", al tiempo que declaró que lo amenazaron para que no se "meta" con el ferrocarril.

"Me dijeron que no me meta con el ferrocarril. Y que ni la Presidenta, ni la policía, ni los derechos humanos me iban a salvar", sostuvo Severo a la prensa tras declarar por más de cinco horas ante la Fiscalía 3 de Avellaneda sobre su secuestro.

Severo, que también se reunió con el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, sostuvo que su declaración en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra será "más amplia" que su testimonio en la instrucción y remarcó: "En el caso de Mariano (Ferreyra) falta gente. Va a haber más", en alusión a los imputados.

Según relató el testigo ante los fiscales, ex directivo de Ferrobaires, estuvo toda la jornada de este jueves "arriba de una furgoneta, boca abajo, tapado con una especie de alfombra" y que el vehículo circuló unos 20 minutos desde el lugar de detención hasta que se estacionó cerca a unas vías.

El único momento en que pudo ver fue al ser interceptado en el auto por dos hombres armados, cuando pudo identificar a uno de los secuestradores, a quien aseguró no haber visto "nunca en su vida", por lo que elaboró un identikit ante la Justicia.

"Estaba metido en una bolsa tapado con una alfombra gruesa que no me permitía ver el día o la noche... Pero escuchaba la pasada de los trenes, las gallinas, los zorzales...", señaló el testigo, quien en los próximos días será citado a declarar en el juicio por el crimen de Ferreyra, militante del Partido Obrero, el 20 de octubre de 2010 durante una protesta de tercerizados en Barracas.

"Patota de la Unión Ferroviaria sigue habiendo, pero creo que hay otros poderes que están en otro lado que no tienen nada que ver con el Gobierno pero que están manejando porciones de poder. Creo que ellos son los responsables de estos actos de vandalismo. Cuando declare en la causa lo podré decir", apuntó.

No obstante, si bien habló de su "apoyo" a la gestión de la presidenta Cristina Kirchner, contradijo la interpretación del ministro de Justicia, Julio Alak, respecto al supuesto vínculo entre el secuestro y la pulseada que mantiene el Gobierno por la aplicación de la ley de medios de cara al próximo 7 de diciembre:

"No conozco la ley de medios, no sé lo que es", sostuvo.

"Me dijeron que no me meta más con el ferrocarril, que ahí no voy a volver nunca más. Me decían que era un buchón, un vigilante, que piense en mis hijos...", indicó el hombre, que ademas denunció nuevos llamados "con musiquitas raras".

Por otra parte, Severo rechazó las acusaciones de la empresa estatal Ferrobaires sobre la existencia de siete causas en su contra que motivaron el despido: señaló que fueron "armadas" y que se les pagó a testigos para que declarasen en su contra, al tiempo que aseguró que actualmente sólo queda una en marcha.

"Tienen miedo de lo que voy a hablar porque en el caso de Mariano falta gente que no está entre los imputados. Va a haber más", adelantó Severo y agregó: "Me decían que yo estaba apañado por la Presidenta, pero yo no estoy ni estuve apañado por nadie en los últimos tres años. Sí la Presidenta quiere que esto salga a la luz".

Con golpes en la cabeza y signos de ataduras, Severo había aparecido este jueves por la noche, tras haber sido secuestrado poco antes de declarar como testigo en el juicio por el crimen del militante del PO Mariano Ferreyra, y fiscal José María Campagnolli, por indicación de la Procuración General de la Nación, investiga el caso.

La familia de Severo, de 50 años, había denunciado que había sido secuestrado en Sarandí cuando iba a visitar a un nieto: su automóvil, un Renaul Clío negro, había aparecido al mediodía, con las llaves puestas, documentos y la citación del juicio, cerca de su casa.

• Gendarmería custodiará a testigos del juicio por Ferreyra

El Ministerio de Seguridad de la Nación decidió encomendar a la Gendarmería la custodia de testigos del juicio por el crimen del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra.

Luego del secuestro de Severo, el Tribunal Oral en lo Criminal Número 21 de la Capital Federal pidió este viernes al Ministerio de Seguridad que "se garantice la seguridad" de los testigos que fueron convocados a declarar.

En respuesta, la cartera que conduce Nilda Garré indicó que decidió encomendar la tarea requerida a Gendarmería Nacional, confirmó el tribunal a través del Centro de Información Judicial (CIJ).

El juicio oral, que se realiza en lo tribunales federales de Comodoro Py 2002, se reanudará este martes, jornada en la que se prevé la declaración de siete testigos.

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