23 de mayo 2003 - 00:00

El duhaldismo impuso hombre propio como jefe en Diputados

Néstor Kirchner bendijo ayer al duhaldista José María Díaz Bancalari como nuevo jefe del bloque PJ de Diputados. El santacruceño Sergio Acevedo, legislador en tránsito a la SIDE, aclaró que «no soy vocero de Néstor, pero conozco su forma de pensar y, por lo tanto, puedo decirles que está de acuerdo con esta designación». Tal cual adelantó este diario, a cambio, el kirchnerismo, representado por el «grupo Talcahuano», recibirá un reconocimiento extra de cuotas de poder en el Congreso.

El pronunciamiento de Acevedo sirvió para clausurar la reunión de bancada que coronó al nicoleño. Díaz Bancalari comenzó la cita con una aclaración sobre lo que había sucedido en la víspera, durante la cena de despedida de legisladores oficialistas con Eduardo Duhalde. «Anoche (por el miércoles), el locutor me anunció en Olivos como presidente de bloque, pero fue una equivocación», sonrió de costado el heredero de Humberto Roggero, minutos antes de la confirmación.

A continuación, quedó instalada su nominación. El cordobés Eduardo Di Cola, quien pujaba por quedarse con la silla principal, se animó a plantear objeciones. «No hay una cuestión personal de por medio, aunque me parece muy poco federalista que la Cámara esté presidida por un bonaerense -en alusión a Eduardo Camaño-, lo que mismo que el bloque», lanzó el delasotista.

•Contradicción

En versión solista, subrayó que «Duhalde mostró un gran espíritu de inclusión del interior y esto no se reflejaría aquí porque Buenos Aires se queda con todo», sentenció sin ambigüedades el mediterráneo. Se abstuvo de señalar que -tras las deserciones de Roggero (embajador en Italia) y de Carlos Alessandri (ministro de José Manuel de la Sota)-, no hay delegados de Córdoba en la mesa chica.

De manera espontánea -sospechar lo contrario, sería una ofensa para los presentes-, no fueron los comprovincianos de Bancalari quienes salieron en defensa de su postulación. Obviamente, no fue porque escasearan en número. Si bien había algunas ausencias, conservan 32 integrantes sobre un lote de 85 desde que menemistas y adolfistas, cada cual por su lado, cavaron trincheras separadas del PJ. Así que la hegemonía resulta impresionante.

Los promotores del flamante líder salieron desde la Argentina profunda. Entre los oradores que alentaron a Díaz Bancalari se anotaron el chaqueño Rafael González, el mendocino Guillermo Amstutz, el entrerriano Julio Solanas, el correntino Rubén Pruyas y otros legisladores «sin techo» (que no son oficialistas en sus respectivos distritos). Hasta el romerista Juan Manuel Urtubey se acopló al coro, quizá porque intuye que la embestida triunfalista del kirchnerismo -o si se quiere la caída de Menem-Romero en el plano nacional-lo forzará a elegir, mañana mismo, entre quedarse con una butaca en la conducción o la preciada Comisión de Asuntos Constitucionales.

La frase que sintetizó el ánimo imperante salió de labios del fueguino
Omar Becerra. «Hasta acá, cada uno vino jugando con la camiseta de su equipo; ahora llegó el momento de ponerse la de la selección y, como necesitamos un buen DT, debe hacerse cargo Díaz Bancalari», se despachó Becerra a tono con los hermanos Bielsa, la diplomacia de Rafael y el espíritu futbolístico de Marcelo.

Podría deducirse que el contingente de Buenos Aires había hecho suficiente lobby en los días previos, razón por la cual escucharon en silencio las loas provinciales al primus inter pares. Apenas deslizaron:
«La idea no fue nuestra; son los muchachos del interior los que pidieron al 'Mono'», después de escuchar el alegato a viva voce de Di Cola.

González, Amstutz, Solanas, Pruyas
y compañía coincidieron en adjudicarle cualidades a Bancalari: «Ejecutividad, algo necesario en esta etapa de transición, y capacidad de laburo y de conducción». Una vez que hablaron todos, Acevedo, en nombre del «grupo Talcahuano», confirmó la continuidad de la «entente» entre Duhalde y el santacruceño que puede sintetizar el jefe electo de la escudería.

«Por delante
-comentó Acevedo-, hay un desafío importante: coordinar la tarea parlamentaria para acompañar las leyes clave que necesite el Ejecutivo.» «Eso sí -insistió-, no quiero quedar con el entripado de decir que, así como pedimos que se vayan todos y denunciamos los pagos en negro en el bloque, vamos a bregar para que haya un cambio en las prácticas internas: que las discusiones sean más horizontales y que se transparenten las cuentas.»

Antes de bajar al encuentro de la bancada, los Talcahuano -que le dieron ayer membrecía a la hija de Aldo Rico y (se supone) ex adolfista María del Carmen Rico-, ya habían resuelto confiar en la palabra de Camaño y de Díaz Bancalari de que se modificarán metodologías de entrecasa y, por supuesto, se redistribuirán plazas clave en la jerarquía en pleno cambio de mando. «Dénme tiempo para que acordemos la conformación de la cúpula», pidió el flamante heredero de Roggero. En las próximas horas, tendrán que saldarse los tironeos por puestos.

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