La exsenadora neuquina Silvia Sapag confirmó, al declarar en el juicio por presuntas coimas en el Senado para sancionar la Ley Laboral, que poco meses después "a mi me ofrecieron mucho dinero" para que votara a favor de la Ley de Hidrocarburos.
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"Vino el senador (Emilio) Cantarero a mi despacho y me dijo que los españoles iba a poner mucha plata para sancionar esa ley" que les permitiría sacar mayores regalías, dijo la ex legisladora, en referencia a su par salteño también imputado en este juicio pero apartado por enfermedad.
El relato de la ex senadora, prima del actual gobernador Jorge Sapag e hija del fundador del Movimiento Popular Neuquino y dos veces ex mandatario Elías Sapag, no aportó mayores detalles sobre las posibles coimas para la Ley Laboral votada en abril del 2000 pero pintó el clima del cuerpo "muy criticado entonces por las jubilaciones de privilegio y los ñoquis".
A su vez, el ex jefe de gabinete de Fernando de la Rúa, Rodolfo Terragno, aseguró ante el mismo Tribunal Oral Federal 3 que se negó a firmar un aumento de la partida presupuestaria del año 2000 para la SIDE porque el presidente le pidió que el decreto fuera secreto.
Reveló que durante la discusión del aumento pedido por el titular del organismo, Fernando de Santibañez, fue enviado por De la Rúa a representarlo a una reunión en Lisboa y que cuando volvió "el decreto estaba firmado por el ministro del interior, Federico Storani".
Este, y sus entonces colegas de gabinete, José Luis Machinea y Graciela Castagnola (ex Fernández Meijide) dijeron no tener constancias de la coima reduciendo todo al rumor esparcido por el vicepresidente Carlos Chacho Alvarez.
El dato que aportó Terragno es clave porque la acusación fiscal basada en el testimonio del arrepentido Mario Pontaquarto quien sostiene que los 5 millones de pesos/dólares fueron aportados por la SIDE, de donde el secretario parlamentario dijo haberlos retirado personalmente para entregárselos a Cantarero.
El entonces jefe de gabinete sostuvo también que De la Rúa "desestimó" las primeras denuncias del senador Antonio Cafiero sobre las coimas porque, según le dijo, "tenía temor de ser acusado si ese rumor proseguía y quería cubrirse por una posible imputación", a raíz de lo cual eludió abordar la cuestión.
Sapag recordó que Cantarero, senador por el justicialismo salteño, le adelantó meses después que también el fallecido senador radical por Santa Cruz, Juan Melgarejo, iba a votar la ley y ante su sorpresa, por tratarse de un senador oficialista, aquel le dijo: "Lo que pasa es que Melgarejo está más pirata que yo, mientras se tapaba un ojo".
Sapag llevó su denuncia ante la justicia penal en octubre de ese año, donde el juzgado federal 4 dictó la falta de mérito, pero el proyecto nunca llegó a tratarse en el recinto.
La ex senadora aseguró que apenas comenzó a hablarse del pago de coimas para sancionar la ley de Flexibilidad Laboral, en abril del 2000, "yo le pedi a (Antonio) Cafiero que revelara los nombres de los cinco senadores de su bloque que él decía saber que habían cobrado".
"Eso fue lo que yo hice algunos meses después cuando me hicieron la propuesta a mi. Pero Cafiero dijo que no tenía pruebas para acusar a nadie", añadió.
Respecto del famoso anónimo que circuló en el Senado con datos sobre el affaire, la entonces senadora dijo haberlo conocido ante de que el vicepresidente Chacho Alvarez lo leyera en una sesión de labor parlamentaria porque se lo había dado un colaborador, "y creo que todo el Senado ya lo conocía".
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