Saber quién fue el «garganta profunda» que le entregó a Miguel Bonasso las supuestas pruebas del negocio de la publicidad entre el gobierno de Jorge Telerman y la empresa fantasma Sol Group SA era ayer la aspiración mayor de funcionarios porteños convertidos en espías.
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Ocurre que el diputado se presentó en el despacho del juez Luis Zelaya con todos los papeles en orden. La prolijidad de Bonasso impresionó al magistrado, que ya le dio parte en la investigación al fiscal Sandro Abraldes. Sin embargo, Zelaya deberá competir en la investigación con el juez del caso Skanska, Javier López Biscayart.
Ese magistrado también citó a Bonasso para que ratifique hoy los supuestos vínculos del Gobierno porteño con Skanska.
Bonasso pidió a Zelaya que investigue el supuesto delito de «malversación de caudales públicos» por un monto total de 3,2 millones de pesos. En la acusación involucró al alcalde porteño; al secretario de Prensa, Oscar Feito; al legislador macrista Diego Santilli y al titular de Sol Group, Sergio Mastropietro, de quien se conoce fue compañero en el Liceo Militar de Adrián López, uno de los detenidos en la causa Infiniti Group, empresa fantasma que proveía facturas truchas a Skanska.
Los que presenciaron la ampliación de la denuncia dijeron que el diputado actuó como el arquero Gastón Sessa, frotando los tapones acerados en la cara de Rodrigo Palacio.
Le entregó al juez números de cuentas bancarias que Sol Group tenía en el Banco Ciudad de Buenos Aires y en el Francés, en las cuales, supuestamente, el Gobierno depositaba el dinero de la pauta publicitaria.
Aportó una serie de planillas donde se detalla la cantidad de dinero destinado a cada uno de los programas radiales y televisivos que fueron negociados a través de Sol Group para «Canal 13» («Showmatch»; «Fiscales, Midachi») y para la radio de Marcelo Tinelli.
Entregó copias de un archivo de «la computadora que perteneció a la ex directora general Fabiana Galeazzi», quien se desempeñaba en el área de Comunicación del Gobierno porteño, según las cuales Sol Group facturó a la Ciudad la suma de 3.200.000 pesos entre mayo y diciembre de 2006.
Además, le contó al juez que el 27 de abril Telerman asistió al programa « Showmatch» tras una cámara oculta que le hicieron al jefe porteño y que un día después se emitió una orden de publicidad por 125 mil pesos.
«La maniobra era sencilla. Sol Group sería intermediaria entre algunos medios de comunicación, y por acuerdo de quienes administraban fondos públicos obtendría el pago por publicidad», expuso en su declaración ante el juez.
Bonasso quiere que Zelaya determine cuál es la diferencia entre lo cobrado por Sol Group y lo abonado al medio de comunicación correspondiente, porque esa cifra, de acuerdo con sus sospechas, podría representar el monto de los «retornos».
En su exposición detalló que el Gobierno de la Ciudad desde setiembre de 2006 conoce que Sol Group está siendo investigada en el caso Skanska por evasión fiscal y sin embargo guardó silencio «por complicidad».
«Sello de goma»
«Aprovechando sus vínculos políticos con el jefe de Gobierno y con Oscar Feito, Santilli consiguió que el Gobierno de la Ciudad pusiera a Sol Group como intermediaria con Ideas del Sur, sin motivo alguno que lo justificara. Sol Group era un sello de goma y sólo servía para el fin que fue utilizada», denunció el diputado. Santilli ha negado a este diario esa atribución que hace Bonasso:«Es un disparate», afirmó. Según dijo el denunciante, Sol Group emitió el mismo día, 20 de julio de 2006, tres facturas contra el Gobierno porteño por un importe total que superaban los 300 mil pesos. Esas facturas referían a publicidad oficial para tres programas de televisión («Fiscales», «El juego de las provincias» y «Showmatch») de «Canal 13».
«Resulta sugestivo que la tres facturas de Sol Group sean emitidas el mismo día, además por ese monto. De las averiguaciones practicadas hasta el momento se pudo corroborar que a esa fecha hubo publicidad en sólo uno de los tres programas ('Fiscales')», denunció el diputado kirchnerista.
Antes de abandonar el despacho de Zelaya, Bonasso le advirtió al juez que «se están modificando expedientes de publicidad para que no aparezca Sol Group en ellos, realizándose, incluso, duplicados de los expedientes».
Bonasso formuló la denuncia después de que Alberto Fernández la hiciera en el Congreso, cuando fue requerido por el caso Skanska. Hasta ahora, el gobierno de Jorge Telerman viene rechazando todas las acusaciones.
Inclusive, la semana pasada Feito difundió copias de expedientes con órdenes de publicidad aludidas para mostrar que no hubo facturación trucha.
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