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Néstor Kirchner exige -según reveló Alberto Fernández, ahora más mediático de lo que le gusta- que Pampuro redacte un informe pormenorizado sobre todo lo que ocurrió desde que, en España, se descubrieron unas maletas con 60 kilos de cocaína salidas de un avión de Southern Winds. Este reclamo presidencial, para el ministro podría ser como una suerte de suicidio escrito o renuncia, lo que para el duhaldista de otrora viene a ser lo mismo.
Kirchner pretende mostrar una ejecutividad que no se advirtió en su gobierno en todo este proceso delictivo (sorprende además el lerdo trabajo de la Justicia), agrega presión al área militar -no sólo pide informes a Pampuro, también a la Fuerza Aérea- y evita aplicar el mismo criterio en áreas cercanas a su corazón (Transporte, Sedronar, Interior, SIDE o Policía Federal) y que no pueden alegar irresponsabilidad ante el caso del contrabando. Lo que más ha descolocado a Kirchner es saber que no lo han mantenido informado, lo cual a su juicio más que encubrimiento de delito es una afrenta a sus deseos de control absoluto de las situaciones. De ahí que demande explicaciones a Pampuro, a los aviadores -también que objete a colaboradores más cercanos pero que no trascienda-, no vaya a ser que todo este episodio de la cocaína en su cabeza le haga imaginar una conspiración. Pocas veces, desde que está en la Casa Rosada, Kirchner se ha preocupado con tanta intensidad. Difícilmente, Pampuro y los hombres de Aeronáutica, lo puedan calmar con sus informes. Si a mucha gente le molesta salir mal en las fotografías -o salir como es aunque le cueste reconocerlo-, hoy al azorado Presidente (que ve diluir sus anuncios del canje por la sombra ominosa de la droga en su gobierno) lo irrita saber que su administración ha quedado en falsa escuadra. No sabe a ciencia cierta cómo recomponer la imagen (aparecen los fantasmas de los Yoma en tiempos de Menem), piensa, duda, tanto en cambios como en confirmaciones (¿Pampuro, Ricardo Jaime?) o en jugadas de fuerte impresión política si la ira se le mantiene viva.
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