Después de varias semanas de tensión y de idas y venidas entre el gobierno y los trabajadores del Hospital Francés, el jefe de Gabinete anunció el plan que se empleará para intentar solucionar la crisis del establecimiento en el que la actual intervención del hospital, con José Luis Salvatierra a la cabeza, se hace a un lado.
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También se analiza la posibilidad de la « expropiación» del establecimiento para generar una nueva sociedad que lo administre.
El lugar de la intervención de Salvatierra lo ocupará una nueva que será liderada por el jefe de cirugía pediátrica del Hospital Garrahan, Carlos Castrillón, y el subinterventor será Luis Ignacio Brusco, quien hasta el momento era el jefe de psiquiatría del Francés.
El motivo que se esgrimió para justificar el alejamiento de la intervención de Salvatierra fue que al estar procesados «es una incompatibilidad» que continúen en el cargo. Además, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, pidió que se hagan a un lado «todos» los que estén procesados, en referencia a los delegados que reclaman continuamente por la crisis del nosocomio.
Sin embargo, esta nueva intervención va a funcionar a la par de un Consejo Asesor que encabezará la titular del PAMI, Graciela Ocaña, quien fue la encargada, junto con otros técnicos, de armar este nuevo intento de salvataje de la institución. Acompañando a Ocaña se encontraban Juan Carr, el titular de Red Solidaria, y algunos periodistas y diputados.
La idea original de este plan es que en 90 días (pero que se podría extender por más tiempo) la situación del hospital esté normalizada en todos los sentidos. Tanto en el pago atrasado de los sueldos como la situación de los trabajadores.
También se analiza la «expropiación» del hospital para generar una nueva sociedad que lo administre. El gobierno designó una intervención para conducir el hospital ante «la ausencia» de su responsable, la Sociedad Francesa Filantrópica de Beneficencia, que está «en concurso de acreedores», por una deuda de 200 millones de pesos que tiene que afrontar, explicó Fernández.
Alberto Fernández anunció que se declarará la «emergencia laboral de los trabajadores». En este sentido, los empleados del nosocomio serán objeto de un plan de pago en el que cobrarán «70% de su salarios, pero con un tope de 2.000 mil pesos».
Según explicó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, presente también en el anuncio (junto con Ocaña y el ministro de Salud, Ginés González García), el pago de los salarios comenzaría mañana y «no tendría un carácter remunerativo», ya que es una medida establecida «para sortear la crisis». Los otros pagos se concretaríanel 20 de diciembre y el 20 de enero.
La deuda que tiene el hospital alcanza los 250 millones de pesos; por ese motivo se busca crear un fondo fiduciario que pueda financiar y ponga en marcha el establecimiento. Sin embargo, todavía no estarían definidos quiénes serían los que aporten dinero para llevar adelante el fondo.
Por otro lado, una parte de los trabajadores podría pasar a formar parte de la planta del Estado. Otro de los puntos que no está definido es sobre el futuro de 400 médicos que trabajan «hace muchos años» en el hospital, pero que no están en relación de dependencia, sino que son autónomos.
Lo que Fernández se encargó de repetir una y otra vez es «el esfuerzo» que hace el gobierno para hacerse cargo de la crisis que atraviesa el establecimiento, señalando que el Francés es una entidad «privada» y que «no es responsabilidad del Estado» administrar ese nosocomio.
En este plan de salvataje los ministerios de Trabajo y Salud también desempeñarán un papel importante. El primero será el encargado de hacerse cargo de regular la situación laboral de la totalidad de los empleados y el segundo aportará un subsidio de dos millones de pesos para asegurar el buen el funcionamiento operativo del establecimiento, es decir, aportar los insumos necesarios y contribuir a que las necesidades básicas sean satisfechas.
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