Gobierno discrimina publicidad oficial en medios según críticas
Desde 1983, en el retorno a la democracia, los gobiernos nacionales habían suprimido prácticas del pasado como castigar o premiar a los medios de prensa según apoyen o critiquen al gobierno de turno. Aunque se hizo poca publicidad oficial -y nunca se pagó- era proporcionalmente generalizada. Las dictaduras militares hicieron una labor exquisita en este tipo de discriminación aberrante con fondos públicos. Con este nuevo gobierno ha retornado esta práctica. Un diario que apenas se lee en Buenos Aires y Rosario, repudiado inclusive por parte de la izquierda, como es «Página/ 12», recibe tanta publicidad como «Clarín» y «La Nación» y otros diarios de la Capital que circulan en todo el país. Los medios de Héctor Magnetto («Clarín» y «Página/12») son los más beneficiados por su oficialismo. Además se discrimina en el interior del país. No reciben avisos del gobierno provincias que resisten o tienen candidatos que puedan oponerse a Kirchner como Neuquén, provincia de Buenos Aires, San Luis, La Rioja, Misiones y Mendoza. Tampoco las que gobiernan radicales, como Chaco, Corrientes y San Juan, salvo Río Negro, donde el gobierno espera que gane su predilecto Edgardo Rosso.
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Pero el combate a la prensa en esa provincia sureña llegó más lejos. Hubo ataques con armas de fuego a medios. El 26 de abril del año pasado por la noche se arrojaron piedras contra la sede de un diario crítico del gobierno provincial y por lo mismo balearon también las sedes de la FM 97.5 y 101.7. Fueron amenazados varios periodistas, entre otros Roberto Petroff, un 27 de abril, y días después la periodista Lorena Nahuelcura quienes acudieron a la Justicia y el juez federal ordenó la custodia policial de los periodistas y familiares. «Cobardes agresiones que podrían haber derivado en una tragedia», denunció una vez más ante la gobernación ADEPA. No se cree, desde ya, que tal barbarie haya derivado del gobierno pero sí de sicarios que lo rodean para congratularse por favores recibidos. José Luis Cabezas fue asesinado por miserables para halagar a Alfredo Yabrán, que no lo quería porque le sacaba fotos. Gente de Mariano Grondona también recibió los ataques de amanuenses de los Kirchner no acostumbrados a prensa libre.
Es de temer que esa molestia antiprensa que vivió Santa Cruz pueda ser transmitida al orden nacional al asumir el gobierno del país el presidente y parte del elenco que ejerció el poder en aquella provincia. Hasta la publicidad de Turismo ahora quedará en manos de un santacruceño, Enrique Meyer, y se descuenta que, a diferencia con el hábil Germán Pérez, puede ser usada para promocionar bellezas naturales de provincias con que el Presidente simpatice. «Si Ramón Puerta gana Misiones, las Cataratas dejarán de existir en la Argentina», comentaban periodistas observando, en prensa los «métodos K». Más peligroso en periodismo porque ADEPA no saldría en defensa de medios y periodistas desde el momento que -mediante cuotas de Papel Prensa que le aseguran los votos de medios chicos- está dominada como entidad por «Clarín» y Héctor Magnetto que han asumido un rol de oficialismo, acordado con el presidente Kirchner al no vetar éste la deplorable «Ley cultural» que salvó a «Clarín» de la quiebra castigando a inversores extranjeros. El diario de Noble-Magnetto tiene por delante un largo camino de «felpudismo» frente a este gobierno no sólo por la condonación de deudas externas por 1.400 millones de dólares con que lo benefició la «Ley cultural». También porque en enero del año 2005 vence la concesión de la licencia de «Canal 13». Se descuenta que el gobierno no se la va a renovar sin apoyo firme y continuo del medio a sus fines.
• Magnetto
El gobierno Kirchner ha comenzando por discriminar la publicidad oficial. Para dar un ejemplo: le publica sólo un aviso a Ambito Financiero por cada 4 al diario «Página 12», propiedad del mismo Héctor Magnetto. Hasta le publica a este socio de «Clarín» avisos oficiales en un diario que se regala y mayoritariamente la gente lo tira como «La Razón» y no a «The Buenos Aires Herald», «La Prensa», «Cronista» y otros (ver recuadro). Que privilegie el gobierno con la publicidad oficial a un diario como «Página 12» porque es de Magnetto, pero tiene un promedio de venta de sólo 8.000 ejemplares de lunes a viernes, que no da información sino básicamente ideología de izquierda, por lo cual casi nadie lo incluye en pautas publicitarias, es un autoritarismo exagerado del gobierno en cuanto a disponer a su antojo de fondos públicos. Es tan sutil el arma de la pauta publicitaria que cuando se ven obligados a darles a diarios no estimados los afectan con menor medida en mismo aviso, en relación con los «amigos». Que hay discriminación contra los diarios que no apoyan incondicionalmente al gobierno lo da otro hecho: desde 1999 la agencia oficial «Télam» no le pagó a ningún diario del país sus abultadas cuentas que, obviamente, además fueron pesificadas y sigue sin pagarlas como deuda atrasada. Pero sí «Télam» con De la Rúa presidente le canceló todo lo adeudado a un solo medio: el pro chavizta, pro castrista, pro kirchnerista «Página 12» ¿Qué tal ese privilegio contra el resto de la prensa argentina? Sus periodistas y los de Magnetto viajan gratis en los aviones del gobierno. Los otros no, en esta nueva etapa democrática.
El lado bueno del uso de fondos estatales para publicidad que hace Kirchner está en que publicita los actos del gobierno como le exige la Constitución nacional. Los gobiernos anteriores -quizá por no obsesionados con la prensa como este mandatario- se limitaban a comunicar gratuitamente sus actos y decisiones sólo por las noticias de los diarios, revistas y noticieros sin ninguna inversión y usándolos como «servicio público».
Es correcto que el gobierno gaste en prensa que financieramente está muy debilitada por la recesión de 4 años. Claro, hay que hacerlo con equidad. Pensemos también que al decapitar la Dirección de Turismo más poder de fondos de publicidad dispondrá el gobierno para usarlos con discrecionalidad.




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