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Sobre este punto, Roberto Lavagna hizo varias observaciones. Primero, volvió a decir que «a pesar de lo que muchos de ustedes creen, el acuerdo no está tan cerca, falta todavía discutir bastante». Le estaba hablando a Duhalde, quien día a día le baja el precio a él como ministro diciendo que la solución está al alcance de la mano.
Después Lavagna habló de la publicación de la carta de intención con el Fondo que publicó este diario. Localizó la fuente en el Banco Central, es decir, en la órbita de Aldo Pignanelli.
Un problema aparte es la lógica institucional de la retirada. ¿La asamblea debe elegir a un nuevo presidente para que se complete el período de Fernando de la Rúa? ¿O tiene capacidad para acortarlo, de tal manera que el próximo presidente gobierne durante un año y siete meses? Discuten los constitucionalistas pero su voz todavía no llegó al equipo de Duhalde.
Más entretenido era, ayer, hablar de la interna del PJ. Es decir, de Carlos Menem, otra obsesión. Se hizo referencia a Juan Carlos Romero, a quien ya habían presentado como candidato a vicepresidente en La Rioja. Juan José Alvarez esbozó una media sonrisa y sugirió: «Ahora que lo tiene a Romero de vice podríamos aceptarle la propuesta. Digamos que estamos analizando la idea de que no haya internas y que cada uno vaya por afuera con un partido distinto». Duhalde se rió: «No está mal, ¿no? A mí me quisieron convencer de eso entre Romero y (Ramón) Puerta, en Salta...».
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