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28 de enero 2002 - 00:00

Insólito casamiento "Lilita"-Seineldín

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Pese a que el ministro Remes Lenicov ha intentado presentar el paquete de medidas como inevitable en un contexto de emergencia, los principales bloques de diputados -PJ, UCR, Frepaso, ARI-, a través de sus autoridades y de los discursos de la mayor parte de sus integrantes, justificaron sus posiciones con argumentos ideológicos.

Entre dichos discursos, se ha destacado el de Elisa Carrió. La líder del ARI responsabilizó a los bancos nacionales y extranjeros, el Banco Central, las empresas privatizadas y el equipo económico de Cavallo de confabular para llevar a cabo la mayor defraudación al Estado de la historia argentina, que culminó con la implementación del «corralito» financiero. Y sugirió contar con pruebas para demostrarlo.

Para salir de la crisis, Carrió -una de las políticas con mejor imagen y con potencial para reconstruir el espacio de centroizquierda que queda huérfano con la implosión de la Alianza- propuso la creación de una «banca nacional». Fundamentó tanto su análisis como su propuesta en las ideas del dirigente político norteamericano Lyndon Larouche, a quien citó repetidas veces.

Dice Carrió: «Quien anticipó la crisis rusa, Larouche, actual candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, sostiene exactamente lo mismo respecto de la Argentina: «La actual banca nacional -90 por ciento de la cual está dominado por bancos extranjeros- está en completa bancarrota y se encuentra paralizada. El único modo de ponerla otra vez de pie y devolverles a los ciudadanos argentinos sus ahorros actualmente congelados en los bancos es crear una nueva banca nacional reorganizada. El gobierno central usaría entonces esta banca para canalizar crédito dirigido, emitido en una moneda nacional inconvertible para costear la creación de empleos en las actividades correctas que iniciarían la recuperación de la economía. Esto, junto con la moratoria que ya se declaró, son pasos programáticos necesarios». (H. Cámara de Diputados, 6 de enero de 2002, versión taquigráfica).

Más adelante, agrega Carrió, también sobre este tema: «También es interesante que todos leamos cuando anteriormente (Larouche) analiza cómo empieza a quebrar el sistema financiero internacional, lo que se va a ver en el mundo el año que viene. Advierte a los gobiernos de todos los países que, si siguen las restricciones de los organismos internacionales y no solucionan el problema del vaciamiento de sus bancas, van a voltear gobierno tras gobierno hasta que llegue la desintegración nacional total. No es una cuestión irracional, pero es totalmente injusto que no aprovechemos esta crisis para encontrar los caminos. Si los quieren ver, están; el problema es que muchas veces no los quieren ver».



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