• Llamo a todos los sectores a la racionalidad, a que no tengan miedo que existan conflictos en democracia.
• A todos nos gusta y es legítimo ganar más, pero todo tiene un límite, que es en función del avance del país.
• Para mí (el docente Fuentealba) es un argentino que, según su visión, estaba haciendo lo que correspondía y que, por pensar de una determinada forma, fue fusilado.
• No necesariamente uno tiene que estar de acuerdo con quienes piden algo. No siempre tiene razón el que pide.
• Amo la vida, aun hasta la de los adversarios más fuertes, pero siempre con justicia, siempre con memoria.
• En la Argentina, como en cualquier parte, toda sociedad que esté viva tiene cierto nivel de conflictividad social.
• Dicen que soy permisivo. Siempre apelaré a la convivencia.
Aquí los principales párrafos de la actuación presidencial de ayer:
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Por eso yo cuando veía los acontecimientos que, lamentablemente, pasaron estos últimos días, y que nos duelen profundamente a todos los argentinos, y no más a unos que a otros, nos duele a todos los argentinos, aunque evidentemente lo más importante siempre es ese terrible dolor y esa pérdida irreparable que tiene la familia. Primero, creo que algunos periodistas capitalinos se tienen que acostumbrar a que yo hable de cualquier lugar de la Argentina. Dicen: «El Presidente habla o no habla». La Argentina es toda. Pareciera ser que si no se habla desde Capital Federal no se habla; yo la adoro y la quiero a la Capital Federal, pero yo puedo hablar desde cualquier punto de la Argentina, me gusta andar mucho, soy un hombre federal. Creo que todos los argentinos somos iguales, entonces hablo del lugar donde esté.
Pero les decía, acá lo grave radica en los que fueron construyendo esta Doctrina de la Seguridad Nacional Bis. Las demandas a veces son justas, a veces injustas. No siempre el que está demandando algo tiene la razón o la razón total y absoluta, siempre hay una verdad relativa en cada tema. Pero hay un tema que es fundamental: cuando explotó la Argentina se vivía la tensión de la exclusión y ahora vamos a vivir la tensión del crecimiento. ¿Cuál es la tensión del crecimiento? Es cuando la Argentina empieza a recuperarse, a tratar de salir del infierno, y todos los argentinos quieren --además lo dicen todos y yo lo comparto plenamenteque contribuyamos con políticas que consoliden la paulatina distribución del ingreso en este país, que es fundamental y central.
Y esa tensión del crecimiento es natural en democracia. No hay que alarmarse porque en democracia haya gente que discuta, se enoje, diga algunas cosas duras o no, es parte de la democracia; pero yo abrazo este sistema con todas mis fuerzas ante cualquier otro sistema, porque en éste la gente se expresa y cada uno va queriendo defender sus intereses, que después tienen que confluir en intereses comunes que nos permitan la convivencia con respeto y racionalidad.
Permisivo
Acá hemos tenido miles y miles de manifestaciones, creo que no debe haber cuentakilómetros que pueda marcar o cuentamanifestaciones que pueda contar las movilizaciones de gente que ha venido a reclamar por distintos temas -con razón o sin ella-, pero han estado acá y decían que yo era muy permisivo, que yo no hacía aplicar la ley, que no aplicaba la autoridad. Bueno, según cómo se mira es el tema. Creo que tenemos que vivir en orden, en convivencia y demás, pero siempre voy a apelar, aun a costa de que digan que soy permisivo, a la convivencia. Prefiero que me critiquen de esta forma y que la gente se pueda expresar plenamente, así yo esté de acuerdo con lo que exprese o no, o esté totalmente en desacuerdo; eso es parte de la democracia. Uno es dueño de lo que pueda expresar; en democracia cada uno puede expresar lo que quiere y eso me parece legítimo, más allá de que uno pueda estar de acuerdo o no, que tenga más o menos razones o que tenga más o menos fundamentos.
Estos defensores y constructores de la Doctrina de la Seguridad Nacional Bis -se lo digo a ustedes, a los que están sentados en sus casas-son los que cuando, lamentablemente, pasa este tipo de hechos terribles, se esconden, tratan de decir que en el país existen tensiones sociales, esto o lo otro y tratan de desconocer todo lo que se ha hecho. En la Argentina, como en cualquier parte, toda sociedad que esté viva tiene cierto nivel de conflictividad social y cuando llega cierto momento del año, también se discuten los salarios y otras cosas.
Ahora, querer echarle la culpa de lo sucedido a que el secretario general del gremio de CTERA más los otros secretarios generales de los otros gremios hayan llegado a un acuerdo con Filmus para garantizar un sueldo mínimo a los docentes... Como ustedes saben, los docentes son de jurisdicción provincial, y la Nación ha ido en ayuda de aquellas once provincias que no llegaban a ese sueldo mínimo: fue de 700 pesos en 2005, 840 en 2006 y 1.040 ahora, y lo que hizo el gobierno nacional fue, en aquellas provincias que no podían llegar porque están en una situación económica más comprometida para pagar los 1.040, aportar ese dinero para poder llegar al sueldo mínimo de 1.040 de donde habíamos partido, respetando la discusión provincial que se diera en cada lugar, en cada situación y de acuerdo con cada circunstancia que se diera.
Voluntarismo
Querer decir que ése fue un acuerdo electoralista, querer decir que eso fue el origen de situaciones lamentables que a todos nos duelen muchísimo, casi es un acto de voluntarismo que no tiene sentido para tratar de criticar lo que no se puede criticar. Antes, los gobiernos nacionales no se preocupaban del sueldo mínimo de los docentes, ni de la ley de educación, ni de que fueran 6 puntos del Producto Bruto Interno para educación, ni por la inversión en escuelas como se ha hecho -y que es grandísima-, ni de nada de eso. Evidentemente, creo que esto tiene que quedar absolutamente claro.
Acá llamo a todos los sectores de la sociedad argentina a la convivencia, a la racionalidad, a la responsabilidad, a que no tengan miedo de que existan conflictos en democracia, porque en democracia siempre existen conflictos. Tenemos que tener racionalidad, capacidad de convivencia y entender hasta dónde se puede avanzar. A todos nos gusta, y es legítimo, ganar más, pero todo tiene un límite en función del avance del país. No hay que derrumbar este esfuerzo que tanto nos llevó construir. Esto lo quería decir con toda claridad. Y cuando el Presidente habla -en este caso me toca a mí serlo en este tiempo de la historiade cualquier lugar de la Argentina puede hacerlo. En mi caso, no tengo que estar necesariamente aquí, en la Capital, para ello. Es hora de que se den cuenta de que este país es de todos, con todos y para todos.
Por eso, nosotros repudiamos la violencia fuertemente y, por supuesto, quienes estamos en el Estado tenemos que ejercer con responsabilidad el monopolio de la seguridad, como corresponde, más en este tipo de movilizaciones. Lo tenemos que hacer con mucha responsabilidad porque tenemos que garantizar que los argentinos podamos convivir y que todos nos podamos expresar. Creo que el país paulatinamente va a ir madurando hacia alcanzar cada vez mejores niveles de convivencia y este hecho lamentable, pero realmente lamentable, como en su momento fueron los asesinatos de Kosteki y Santillán y tantos otros que nos tocaron vivir en la Argentina, esperemos que nunca más se dé porque, a veces, es preferible aparecer como permisivo total. Yo amo la vida, quiero la vida de todos, aun hasta la de los adversarios más fuertes, pero siempre con justicia, con memoria, la vida en serio. Y siempre hay que garantizar y salvaguardar la vida antes que hacer alguna demostración de esta Doctrina de la Seguridad Nacional 2 que algunos fueron acuñando durante mucho tiempo, porque parece ser que para ser buen gobernante hay que andar con un palo en la mano.
Yo sigo sosteniendo que hay que andar con el corazón en la mano, con toda la apertura, con la capacidad de discutir cuando uno no está de acuerdo, porque no necesariamente uno tiene que estar de acuerdo con quienes peticionan o piden algo, es natural en democracia, y no siempre tiene razón el que peticiona o pide, es cuestión de discutir cada tema como corresponde, pero todos los argentinos debemos trabajar para garantizar ese bien tan preciado que es la vida.
Yo me inclino por la libertad, por la democracia y si para garantizar eso en la Argentina a algunos los tranquiliza insultarme, etcétera, bueno, yo no tengo problemas. Prefiero eso toda la vida porque sé que así vamos a estar asumiendo las responsabilidades que tenemos, y estamos construyendo la Argentina que debemos construir entre todos.
Discúlpenme porque me extendí un poco, pero la verdad es que hay hechos o circunstancias que merecen ser comentadas y analizadas con este marco, con esta tranquilidad, con este respeto con el que estamos hoy aquí y con un dolor incomparable, el dolor incomparable por la pérdidade una vida humana. No importa si estábamos acá o más allá, para mí es un argentino que, según su visión, estaba haciendo lo que correspondía y que por pensar de una determinada forma fue fusilado y eso, evidentemente, no puede ni debe pasar nunca más en la Argentina.
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