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8 de octubre 2008 - 00:00

La ex policía Telpuk dijo que el FBI le ofreció trabajo y asilo político

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María del Luján Telpuk cerró ayer su declaración en Miami en el juicio por el escándalo del valijero Guido Antonini Wilson con una denuncia de presiones contra el FBI.
María del Luján Telpuk, la ex agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria que le hizo abrir el famoso maletín a Guido Antonini Wilson, declaró ayer ante el juzgado en Miami que el FBI le ofreció, a su llegada a los EE.UU., trabajo y asilo político para, según interpretó la ex agente, no contradecir la declaración que el valijero hizo ante ese mismo tribunal.

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Esa no fue la única declaración que revolucionó ayer el juzgado. Casi como enviando una señal a Buenos Aires, Telpuk relató también por primera vez que el funcionario de la Aduana a cargo de la terminal vip de Aeroparque esa noche le sugirió no revisar las valijas del avión de ENARSA que llegaba desde Caracas por la demora con que el vuelo había llegado a la Argentina.

Telpuk, que ya terminó su testimonio y hoy por la noche regresará a Buenos Aires, sostuvo que Jorge Lamastra era el agente de la Aduana que estaba de guardia la madrugada del 4 de agosto de 2007: «Lamastra no me lo pidió directamente pero me dijo algo así como que ya era muy tarde para revisar las valijas que llegaron en ese vuelo». Todo fue informado a la prensa después de la audiencia del tribunal por la propia Telpuk, que al mismo tiempo se quejó por la presión del interrogatorio del fiscal John Shipley, adjunto de Thomas Mulvihill.

Aseguró que agentes del FBI le ofrecieron «una serie de beneficios» apenas llegó al aeropuerto de Miami, pero contó que rechazó la propuesta y ratificó nuevamente en la Corte que Antonini Wilson dijo que la valija le pertenecía, tal como lo había asegurado al declarar ante la Justicia argentina. De hecho, fue mas allá: «No recibí presión de ningún gobierno, gracias a Dios... No voy a inventar nada. No llevaba nada. Sé que se fue rápidamente», dijo con relación a la salida del Aeroparque de Claudio Uberti esa noche.

«Si yo hubiera aceptado el asilo político y todo lo que me ofrecieron seguramente me hubieran pedido eso», respondió ayer Telpuk cuando el abogado de Franklin Durán, Edward Shohá, le preguntó si creía que el ofrecimiento del FBI buscaba cambiar su testimonio para no contradecir el de Antonini Wilson.

«Viví un episodio nada agradable. Me hicieron preguntas de todo tipo, me ofrecieron lugares adonde podía ir a pedir trabajo, pero yo desde el primer momento les dije que venía a dar mi testimonio y nada más», dijo ayer la ex agente.

El fiscal federal, mientras tanto, utilizó todos los medios disponibles para intentar desacreditar el testimonio de Telpuk frente al jurado, especialmente recordando su aparición desnuda en la tapa de la revista «Playboy» y su contrato con el programa «Patinando por un sueño».

  • Ganancias

    «Me hizo preguntas personales, que nada tienen que ver con el caso», dijo en relación con las fotos en la revista, de la que Mulvihill habló pero que no pudo mencionar su nombre por expresa orden de la jueza Joan Lenard.

    Shipley, de todas formas, consiguió que Telpuk reconociera durante su testimonio que el escándalo le permitió ganar dinero por aparecer en revistas y televisión y hasta reconoció las tarifas cobradas: «Playboy» le pagó «7.000 dólares en Venezuela, y 7.000 pesos en la Argentina» por aparecer semidesnuda en la tapa con una valija entre sus manos. No fue la única precisión en un caso que ayer pareció farandulizarse al extremo: Telpuk tambiéncontó que Marcelo Tinelli le paga un sueldo de «2.000 pesos por mes» para participar del programa «Patinando por un sueño».
    «Traje los patines sobre hielo a Miami por si conseguía una pista, porque es muy difícil y hay que entrenar», le respondió a Mulvihill, casi como para garantizarse una convocatoria al programa en Buenos Aires que aún no se le confirmó.

    Supuestamente, esas requisitorias no le gustaron a la ex policía: «Fue terrible, un día durísimo. Terminé furiosa porque desde la otra parte trataron de desacreditar mi testimonio haciendo referencia a cosas personales que no tienen nada que ver con lo que se está investigando acá», se quejó.

    Quizás en esa frase cometió un error estratégico grave: ella fue convocada por la defensa de Durán precisamente para reforzar la idea de que la valija con los u$s 800.000 provenía de un negocio personal de Antonini Wilson en el que los gobiernos de la Argentina y Venezuela no estaban involucrados. De ser así, caería la teoría de la fiscalía y el FBI sobre la conspiración en Miami para ocultar un escándalo internacional en torno de la campaña presidencial de Cristina de Kirchner. De ahí que tratar como «la otra parte» a los fiscales no fue tomado como una muestra de imparcialidad.
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