El arzobispo de Tucumán, monseñor Luis Villalba, pidió hoy "al poder" que dé "un ejemplo de concordancia" y "sepa utilizar el diálogo", durante el Tedéum por el Día de la Independencia que se celebró en la Catedral provincial y del que no participó la presidenta Cristina Kirchner.
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"Creo que es relativamente fácil conseguir la convivencia en paz, siempre que desde el poder, ya sea político, eclesial, económico o social, se dé un ejemplo de concordancia y se sepa utilizar el diálogo sincero y honrado", afirmó Villalba.
En la ceremonia hubo algunos momentos de tensión cuando un grupo de representantes rurales intentó ingresar a la Catedral y debió ser disuadido por la Policía.
El Tedéum contó con la presencia del gobernador de Tucumán, José Alperovich, pero no de Cristina Kirchner, pese a que la mandataria encabezó poco después una ceremonia de homenaje a los próceres de 1816 en la tradicional Casa de Tucumán, a metros de la Catedral Nuestra Señora de la Encarnación.
En su mensaje, el prelado destacó particularmente la necesidad del "diálogo" como "la expresión culta y civilizada de una sociedad pluralista y democrática", como "el único camino posible" y dijo que éste "es hoy más necesario que nunca en nuestro país".
Si bien evitó cualquier tipo de mención al conflicto con el campo, en varios pasajes de su homilía Villalba pareció referirse al agitado clima social que envuelve al prolongado debate sobre las políticas agropecuarias oficiales.
"El diálogo es la expresión culta y civilizada de una sociedad pluralista y democrática", sostuvo el arzobispo y agregó: "El espíritu de consenso es un bien común que nadie puede poner en peligro por ninguna clase de intereses, aunque parezcan legítimos".
Las difíciles relaciones que mantiene la Iglesia con el Gobierno kirchnerista enmarcaron la ausencia de las máximas autoridades del Ejecutivo nacional en el tradicional Tedeúm en Tucumán en los últimos tres años, ya que en su gestión, Néstor Kirchner no fue en 2006 y 2007 siendo presidente y ahora su esposa y sucesora tampoco lo hizo.
Fue entonces ante las autoridades provinciales que Villalba expresó su confianza "en la sociedad argentina", que "tiene grandes virtudes y entre ellas la solidaridad, cuando se la dirige con acierto, con grandeza de espíritu y con amor" y exhortó, además, a "renovar" en el día de la patria el "compromiso de ser constructores de una sociedad más solidaria, más justa, de ser artífices de la paz verdadera".
El prelado reconoció que "estas tareas nos desbordan" porque "requieren una sabiduría, una prudencia, una fortaleza de ánimo, una visión, una esperanza que la sola fuerza humana no es capaz de dar", por lo que pidió "orar particularmente por quienes más necesitan esa prudencia y sabiduría, esa fortaleza y esa visión".
"Hay muchas más cosas que nos unen. Todos amamos a nuestra patria y todos queremos lo mejor para esta sociedad en la que hemos de realizarnos como personas. El patriotismo sincero y leal, y la fe para los creyentes, nos obligan a convertirnos en instrumentos de convivencia en paz", concluyó.
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