El Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de “Ley de Hojarasca”, una iniciativa que propone derogar y modificar más de 70 normas vigentes con el objetivo de reducir la sobrerregulación y avanzar en un proceso de desburocratización del Estado.
El texto, impulsado por el ministerio de Desregulación que encabeza Federico Sturzenegger y elevado por el Poder Ejecutivo de Javier Milei, abarca legislación sancionada desde 1864 hasta la actualidad, con el argumento de que muchas normas permanecen formalmente vigentes pese a haber perdido sentido práctico o haber sido reemplazadas por marcos legales más modernos.
Uno de los ejes principales de la iniciativa es la eliminación de leyes que fueron sustituidas por otras posteriores. En este grupo se incluyen normas vinculadas a vacunación, hidrocarburos o beneficios específicos que hoy se consideran redundantes frente a regulaciones más amplias y actualizadas.
Ley Hojarasca: cuáles son los principales puntos
Se propone eliminar más de 70 normas vigentes, muchas de ellas sancionadas hace décadas, bajo el argumento de que perdieron aplicación práctica, fueron superadas por leyes posteriores o responden a contextos históricos ya inexistentes.
- Eliminación de normas redundantes
El texto apunta a leyes que fueron reemplazadas por marcos regulatorios más modernos, como aquellas vinculadas a vacunación, hidrocarburos o beneficios específicos que hoy están contemplados en otras normas más amplias.
- Supresión de leyes obsoletas por avances tecnológicos
Se incluyen regulaciones que quedaron desactualizadas frente a cambios tecnológicos y productivos, como las vinculadas a microfilmación de documentos, televisión a color o mecanismos antiguos de almacenamiento y comunicación.
- Revisión de normas que afectan libertades individuales
El proyecto propone derogar leyes que habilitan controles sobre reuniones privadas, circulación o actividades culturales, muchas de ellas dictadas en contextos de fuerte intervención estatal o durante gobiernos de facto.
- Reducción de la burocracia estatal
Se eliminan leyes que crean organismos, comisiones o fondos considerados innecesarios o con funciones superpuestas, así como trámites administrativos calificados como redundantes o sin utilidad actual.
- Eliminación de regulaciones sobre organismos inexistentes
Se propone derogar normas vinculadas a entidades que ya no funcionan o programas que nunca se implementaron, pero que permanecen formalmente vigentes en el sistema legal.
- Cambios en el financiamiento de entidades
El proyecto modifica leyes para quitar financiamiento estatal a organismos como el Círculo de Legisladores y la Federación Argentina de Municipios, que deberán sostenerse con recursos propios.
- Eliminación de beneficios y privilegios específicos
Se suprimen normas que otorgan beneficios particulares a determinados sectores o actividades, bajo la premisa de evitar distorsiones y desigualdades dentro de un mismo ámbito.
- Simplificación del marco regulatorio
La iniciativa busca reducir la cantidad de normas vigentes para facilitar su conocimiento y cumplimiento, tanto para ciudadanos como para empresas.
- Principio de “máxima libertad”
El proyecto se apoya en la idea de que los derechos no requieren ser creados por ley y que debe regir un esquema en el que todo esté permitido salvo lo expresamente prohibido, en línea con una menor intervención del Estado.
Ley Hojarasca: el Gobierno retiró cambios que afectaban a legisladores para destrabar tratamiento
Tal como anticipó Ámbito, el Gobierno cambió su proyecto original de ley Hojarasca para avanzar con el dictamen (con 35 firmas) que apunta a desburocratizar y derogar normas consideradas obsoletas. En el texto acompañado se eliminan por completo 58 leyes, se modifican 21 artículos de otras tres y se derogan 2 decretos solo en su primer artículo. En el resto de su redacción, se sustituyen cinco artículos puntuales de cinco leyes. Aún así, prorrogará su envío a la Cámara de Diputados en busca de mayores respaldos.
En las últimas reformas entre el proyecto original y el dictamen que avanzó en Diputados, se dio marcha atrás con ciertas derogaciones que resultaron convenientes para legisladores, como la existencia de credenciales de libre circulación y estacionamiento (Ley 20.959) o la creación del Círculo de Legisladores (20.984), que podrá seguir recibiendo fondos de la gestión nacional.
También se removió otro de los artículos conflictivos para el oficialismo: la Ley Nº11.380, que ofrece facilidades crediticias a las cooperativas por parte del Banco Nación, además de que las exime de impuestos nacionales por papel sellado, por el valor de los edificios y construcciones y por patentes. Con el último cambio continuará vigente, aunque los representantes del oficialismo no descartaron volver a debatir esta legislación más adelante.