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Los combates entre los talibán y la Alianza del Norte tuvieron lugar en la orilla sur del río Piandzh, que separa ambos países, a medio kilómetro, de la frontera tayika, donde están atrincherados los guardias fronterizos rusos.
Rusia apoya desde hace años con armas y municiones a la Alianza del Norte en su lucha contra el régimen talibán, pero, tras los atentados de Nueva York y Washington, Moscú se comprometió a enviar nuevas partidas bélicas desde Tayikistán.
En el frente septentrional, avanzadas de las tropas del general opositor Abdul Rashid Dostum, combatían en de Mazar i Sharif, clave para el control de la región.
En tanto, el disenso se apoderó de la Alianza del Norte, que es una mezcla de etnias e intereses difíciles de conciliar.
Hay una etnia mayoritaria, que son los pashtún que apoyan a los talibán, con un 38% de la población y una serie de grupos minoritarios como los tayikos, 25 por ciento, hazaras (chiítas), 19 por ciento, uzbescos, 6 por ciento, y un 12 por ciento de diferentes nacionalidades.
El líder del Partido Islámico de Afganistán y ex primer ministro, el pashtún Gulbeddín Hekmatiar, pidió la reunión de la Loya Jirga, consejo de tribus, para elegir un líder independiente de Moscú, Washington o Islamabad y amenazó ayer unir sus fuerzas a los talibanes si Estados Unidos ataca Afganistán.
Pero Hekmatiar rechazó que fueran el ex presidente derrocado, el tayiko, Burhanuddín Rabbaní o el depuesto rey Zahir Shah, exiliado en Roma, quienes lideren un futuro gobierno de unidad.
En cambio, el general uzbeco Dostum, ex ministro de Defensa del ex presidente comunista, Mahommad Najibullah (1989-1992), dijo en una entrevista con Interfax que apoyaba la misión enviada por la oposición a Roma para hablar con el exilado rey, Zahir sobre el futuro del país.
"Estamos preparados para cooperar con militares estadounidenses o europeos si respetan los intereses del pueblo afgano y no lo someten a un destino arbitrario", dijo y pidió a su "amigo" el presidente ruso, Vladímir Putin, "mayor ayuda práctica" para destruir a los talibanes.
Dostum ha acrecentado su popularidad después de que lo dieran por muerto en batalla y tras el asesinato de su rival y líder militar de la Alianza, Ahmed Shah Masud, quien era partidario de Rabbaní.
El sucesor de Masud como jefe de las tropas de la Alianza, Muhammad Fahim Jan, trata de aunar estas voluntades dispersas, pese a tener en contra su ascendencia tayika y, sobre todo, su falta de carisma.



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