Ni en la semana de Navidad el caso del valijero Guido Antonini Wilson dejará tranquilo al gobierno argentino. Este viernes se celebrará una audiencia clave ante el gran jurado en Miami que lleva el caso: los cuatro detenidos -tres venezolanos y un uruguayo- acusados de actuar como agentes extranjeros deberán declararse culpables o inocentes antes que los jueces decidan continuar con la causa. La definición no es importante sólo por el futuro de los acusados de amenazar a Antonini. Se sabrá entonces si alguno de ellos llegó a un acuerdo con el FBI y la fiscalía para prestarcolaboración con la investigación, como lo viene haciendo el valijero venezolano desde hace tres meses. Acuerdo puede significar más revelaciones inconvenientes. Comenzará entonces otra ronda de pruebas y más detalles sobre lo que ocurrió con esos fondos.
La valija con los u$s 800.000 no dejará tranquilo al gobierno por un largo tiempo. Este viernes los detenidos en Miami deberán declararse culpables o inocentes. Si deciden colaborar con el FBI habrá nuevas revelaciones sobre el caso.
No habrá descanso esta semana para el caso del valijero venezolano Guido Antonini Wilson, por lo menos para el tramo que se ventila en los Estados Unidos. Este viernes habrá una audiencia clave: los cuatro detenidos en Miami acusados de actuar como agentes extranjeros por el FBI deberán declararse culpables o inocentes ante el gran jurado que llevará el caso adelante. La distinción no es menor: a pesar de que no enfrenten penas de prisión gravísimas -los delitos que les imputan van de 6 meses a seis años de cárcel-, alguno de los acusados podría llegar a un acuerdo de colaboración con el FBI y los fiscales para mejorar su posición en el juicio.
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Esa posibilidad aún no fue reconocida por la defensa de los implicados, pero antes del viernes se sabrá si existe algún acuerdo.
Moisés Maiónica, Franklin Durán, Carlos Kauffman y el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello siguen recluidos en un centro de detención de Miami. A Durán y Kauffman se les negó la libertad bajo fianza por considerar que existe «riesgo de fuga y peligro a la comunidad». Paciello está esperando una apelación a la orden de liberarlo a cambio de u$s 150.000 y Maiónica tendrá su audiencia de fianza recién el 2 de enero. Existe un quinto hombre que para el FBI también participó de las maniobras para amenazar a Antonini y ocultar la historia del maletín en Buenos Aires, el venezolano Antonio Canchica, que permanece prófugo y con seguridad nunca llegará a estar bajo la Justicia estadounidense. Canchica hace semanas que salió de Miami y se sabe que ya se encuentra en Caracas.
El viernes un «gran jurado» integrado por 20 personas, no sólo escuchará la declaración de inocencia o culpabilidad por parte de los acusados, sino que también analizará los méritos que existen para llevar la causa a juicio oral, algo que podría iniciarse en marzo.
Cargos
El procedimiento judicial, de todas formas, ya arrancó: el jueves pasado el FBI presentó ante el jurado el memorial de acusación completo donde resumió los cargos en conspiración y actuación como agentes extranjeros sin autorización.
Eso no significa que ya se conozcan todas las pruebas tomadas por el FBI desde que Antonini Wilson comenzó a cooperar y permitió que se tomarán grabaciones de sus conversaciones con quienes habían sido sus socios o empleadores en las empresas del universo bolivariano.
Casi como una telenovela venezolana, todos los días surgen nuevos datos sobre la investigación en torno al hombre del maletín o sus ex socios ahora detenidos. Pero algunas de esas informaciones pueden complicar la investigación.
Fecha clave
Uno de los puntos más oscuros, que sólo el FBI y Antonini pueden revelar, es la fecha exacta en que el valijero comenzó a colaborar con la Justicia estadounidense.
El «Miami Herald» afirmó este fin de semana que la abogada de Antonini, Theresa Van Vliet, confirmó que su cliente inició su cooperación con el FBI ni bien llegó a los EE.UU. procedente de Montevideo, adonde había arribado desde Buenos Aires. Es decir, a partir del 9 de agosto de este año.
El FBI deberá ser muy específico el viernes sobre este puntoya que de allí se conocerá si la primera conversación que mantuvo Antonini en Fort Lauderdale con Durán, Maiónica, Kauffman y un argentino no identificado, el 23 de agosto, fue grabada por el organismo o sólo se reprodujo a través del relato del valijero.
Confidencia
Es en esa conversación, en el restorán Jackson's Steakhouse, donde el fiscal Thomas Mulvihill dijo que Durán le reveló a Antonini cuál era el nombre del destinatario de los fondos que él intentó ingresar al país. También que la vicepresidencia de Venezuela estaba preocupada por su caso y le ofrecían apoyo, que gobiernos extranjeros podrían perseguirlo si revelaba el destino de los fondos y PDVSA se haría cargo de todos los gastos si asumía las culpas.
Así lo explicó Mulvihill en la acusación que presentó la semana pasada al gran jurado. Por eso la importancia de saber si esos datos están grabados en una cinta -y hasta ahora se guardan en secreto como estrategia para el juicio en marzo- o son un relato de Antonini, lo que podría modificar la categoría de esa prueba.
La distinción tiene además un condimento extra: en Venezuela se especuló desde el inicio del escándalo con que Antonini Wilson estaba cooperando con el FBI. De hecho, el dato fue adelantado por este diario.
Si la cuestión había tomado estado público en la prensa venezolana ¿no dudaron Durán, Kauffman o Maiónica, sobre las verdaderas intenciones de Antonini cuando se reunían con él en distintos restoranes de Miami?
Se sabe que Durán viajó de Caracas a Miami el 7 de setiembre y que se encontró con Antonini. En esa charla le reconoció que el gobierno de Venezuela desconfiaba de él. Ya existían sospechas sobre su colaboración con el FBI. No obstante los venezolanos continuaron dialogando con él y grabando cintas hasta que el 11 de diciembre fueron detenidos. Por eso es que la defensa de los imputados pedirá escuchar ahora cuáles fueron las grabaciones obtenidas y principalmente cómo Antonini se ganó nuevamente la confianza de sus ex amigos.
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