Exultante, por momentos emocionado y notoriamente aliviado, el ganador de las elecciones porteñas, Mauricio Macri, sostuvo hoy que "en Buenos Aires ganó el cambio" y rápidamente bajo un mensaje de campaña de cara al balotaje del 24 de junio.
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En sus primeras palabras al finalizar los comicios, el líder del PRO se mostró emocionado, agradeció a sus votantes y militantes y de inmediato se zambulló en la segunda vuelta.
"No vamos a hacer denuncias oportunistas, vamos a buscar el voto positivo", adelantó Macri en un mensaje al Gobierno nacional que ya anticipó que dará todo su apoyo a su competidor Daniel Filmus.
Macri habló con los ojos puestos en quienes no votaron al binomio del PRO y aseguró: "no tienen que tener miedo, no hay cucos, no hay gente que va a actuar en forma desmesurada, atropellada, queremos seguir dialogando con el vecino y mejorar las cosas".
A pesar del aire distendido y alegre que reinaba en el búnker del PRO, en el barrio porteño de La Boca, Macri esperó hasta pasadas las 21.00 para subir al escenario junto a su candidata a vicejefa, Gabriela Michetti.
Ella destacó el "espaldarazo" recibido en las urnas que, según aseguró, "da la fuerza y el empuje necesario para seguir trabajando" y se comprometió a "poner en juego el diálogo y los puentes comunicación que tanto necesitamos como argentinos".
"Me comprometo a generar esos puentes necesarios para que la política vuelva a ser constructiva y no destructiva", sostuvo, en lo que pareció ser un mensaje de alcance nacional que, más tarde, su compañero de fórmula se preocupó en aclarar y atar a la Ciudad.
Macri alcanzó este domingo un resultado muy auspicioso de cara al balotaje, en lo que es su segundo intento por llegar al Ejecutivo porteño, luego de perder en la segunda vuelta electoral de 2003 y de consagrarse como primer diputado nacional por la Ciudad dos años más tarde.
Recordando la chance de gobernar la Ciudad que perdió a manos de Aníbal Ibarra, el titular de PRO se mostró exultante por el "aluvión de votos" que recibió y convocó a quienes "votaron entusiasmados" a que "sigan contagiando la esperanza, derrotando a los que impulsan el miedo".
En 2003, si bien Macri había ganado la elección, la diferencia que lo separó de Ibarra fue de escasos 3 puntos, por lo que la amplia ventaja obtenida en esta elección generó un fuerte sentimiento de confianza en el PRO.
De hecho, los seguidores de Macri consideran que la tendencia es irreversible. Sin embargo, el líder de centroderecha evitó especulaciones respecto del 24 de junio y volvió a centrarse en el tipo de discurso que utilizó durante la campaña y de la que sólo se apartó en contadas oportunidades.
Macri llegó a la política luego de haber encabezado desde 1996 la gestión más exitosa de Boca Juniors, de la que gusta ufanarse intentando trasladar su fama de buen administrador al terreno político.
De hecho, esta tarde, el titular de PRO conoció los primeros resultados al mismo tiempo que veía al equipo de sus amores perder la chance de pelear por el Torneo Clausura 2007.
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