Mauricio Macri finalmente admitió que será candidato a presidente en 2011, burlando la estrategia de su entorno que le pautaba mantener en reserva esas aspiraciones. En realidad, su tropa comenzó a propalar la novedad desde hace dos semanas, cuando la mesa nacional de PRO decidió empezar a urdir una táctica para esa aspiración.
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Tampoco Macri sigue ya al pie de la letra los consejos del ecuatoriano Jaime Durán Barba, quien le viene proponiendo que se concentre en la gestión porteña y deje de lado los debates nacionales. Nada de eso, ayer el jefe de Gobierno salió duramente a criticar el proyecto para Aerolíneas, con el mismo estilo que utilizó para defender al sector del campo en la crisis con el gobierno nacional.
Macri, al reprochar la reestatización de la compañía aérea, se preguntó: «¿Por qué si este Estado no pudo controlar y «se pudo hacer un vaciamiento, iba a poder manejar ahora Aerolíneas Argentinas?».
Sin dudas
«¿Quién me garantiza que va a poder operar per se la empresa?», se quejó el jefe de Gobierno, durante un acto de su gestión porteña que celebró el Día del Lector en la Casa de la Cultura de la Ciudad. Desde allí, el mandatario de la Capital Federal insistió con que «el 99 por ciento de los países opera su línea aérea con una empresa y el Estado la controla», y manifestó que «no tenía dudas» acerca de que Aerolíneas debía ser operada por el sector privado.
El fin de semana, el jefe porteño sorprendió, cuando fue requerido en un reportaje radial sobre si se ve presidente en 2011: «Sí, me veo», admitió.
«Si me toca, voy a estar listo, pero primero quiero demostrar que se puede hacer algo distinto en la política», sostuvo Macri en declaraciones radiales, en sintonía con sus intenciones de utilizar la gestión porteña como vidriera para sus aspiraciones presidenciales.
El reconocimiento al lanzamiento de la carrera presidencial agitó dentro del macrismo la interna por su sucesión, que, claro, tiene un paso previo que son las legislativas de 2009.
Elecciones
Aún el jefe porteño duda si convocará a las elecciones locales, para renovar treinta bancas, en forma conjunta o separada de las nacionales. Casi con la misma certeza que meses atrás apostaba a la realización de dos comicios, para dejar la disputa a diputados nacionales del distrito en fecha distinta de la de legisladores porteños, ahora el macrismo cree que más conveniente es una sola votación. Es que la carencia de candidatos que le hagan repetir el triunfo del año pasado preocupa ya a la tropa PRO. La vicejefa, Gabriela Michetti, viene diciendo que no quiere ser candidata a diputada nacional, competencia que la llevaría a confrontar con Elisa Carrió. La respaldan sus aliados dentro del macrismo, que replican que bien podría ser Horacio Rodríguez Larreta el candidato, como una manera de rechazar la propuesta, que creen perjudicaría las oportunidades de la funcionaria, de poder postularse en 2011 al puesto de Macri, si éste compite finalmente por la presidencia de la Nación.
Lo cierto es que en 2009 el macrismo debe renovar 13 bancas en la Legislatura local, para lo cual debería obtener cerca de 40% de los votos totales el año que viene. Por ahora, dentro de los que podrían postularse para ocupar un lugar en el recinto porteño, aparece con posibilidades de encabezar la lista el diputado nacional Esteban Bullrich, presidente de Recrear e integrante de una mesa política que ya comenzó a planificar la campaña 2011 para Macri.
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