La empresa concesionaria de los subtes Metrovías salió al cruce de las denuncias de un grupo de trabajadores del sector y afirmó que "la carga de las tarjetas electrónicas es una obligación acordada y firmada en el convenio colectivo de trabajo, en donde se reconoce dentro de las funciones la venta de pasajes, cualquiera sea su forma y procedimiento de emisión".
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En un comunicado, la empresa indicó que "no se han registrado aumentos en casos de lesiones que puedan haber sido ocasionadas por el accionar de recarga de los medios de pagos electrónicos".
La polémica había surgido cuando un sector de los trabajadores del subte se negó a realizar, entre el martes y miércoles de esta semana, la recarga de las tarjetas electrónicas, aduciendo, entre otros motivos, que esa tarea provocaba un aumento en los casos de "tendinitis".
"Por esta tarea -señaló la empresa-, personal de boleterías cobra un adicional que fue actualizado el 5 de mayo pasado y se liquida regularmente en los salarios de los trabajadores".
Metrovías agregó: "Lamentamos la actitud de algunos empleados que se negaron a realizar la tarea de recarga de medios de pagos electrónicos ocasionando perjuicios a los pasajeros del Subte y de otros medios de transporte que utilizan este sistema".
También señaló que está "abierta al diálogo para dar respuesta a los planteos de los trabajadores en un marco de razonabilidad y en el ámbito donde deben dirimirse. De hecho, en las últimas semanas se llevaron a cabo reuniones en el Ministerio de Trabajo de la Nación".
"Este reclamo se enmarca dentro del conflicto gremial que se viene desarrollando en el Subte en forma constante con el objetivo de generar situaciones que alteren el normal desarrollo del servicio perjudicando a miles de pasajeros que diariamente utilizan este medio de transporte para trasladarse en la Ciudad", agregó la compañía.
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