Los rebeldes irrumpieron poco antes de las 19:00, en forma violenta, y se trenzaron a golpes con los efectivos que cumplían funciones y que trataron de dispersarlos. (Foto: gentileza www.territoriodigital.com.ar)
Luego de tres días sin propuestas de parte del Gobierno provincial, los policías misioneros acuartelados decidieron endurecer su reclamo y tomaron la sede de la Jefatura de Policía en Posadas.
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La situación se complica y la tensión crece ya que los rebeldes irrumpieron poco antes de las 19:00, en forma violenta, y se trenzaron a golpes con los efectivos que cumplían funciones y que trataron de dispersarlos.
Con esta nueva medida los acuartelados tienen el control del Comando Radioeléctrico, la Unidad Regional I, desde donde se coordinan las acciones de 10 comisarías de Posadas y ahora la Jefatura de Policía.
También tienen controladas varias comisarías de Oberá y Puerto Iguazú. Reclaman un básico de 2.000 pesos y un sueldo de bolsillo de 5.000 pesos para un agente que recién se inicie en la carrera.
Actualmente un policía recién iniciado percibe 260 pesos de básico y 2400 pesos de bolsillo.
El Gobierno ofreció un aumento de 40% y dijo que era lo más que podía entregar. El último en abandonar la Jefatura fue el segundo jefe, Víctor Rutschman.
El comisario Raúl Serenski, jefe de la División Comando de la Policía, indicó que los agentes entraron a la jefatura y "sugirieron al personal que estaba trabajando que abandonen sus puestos".
"Dijeron que la sede de la fuerza les pertenece", indicó el comisario.
"Sacaron a los empujones a los que estaban trabajando. No tratamos de confrontar con nuestros camaradas y esperamos que este conflicto se defina", dijo el comisario Serenski, quien protagonizó el momento mas tenso al ser retirado a los empujones por un grupo de los 30 manifestantes.
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