28 de septiembre 2001 - 00:00

Mueren 5 palestinos en incursión israelí

Jerusalén (EFE, ANSA, AFP) - Los graves incidentes de las últimas 48 horas, en los que soldados israelíes mataron a cinco palestinos e hirieron a otros 39 en Gaza y Cisjordania, pusieron ayer en peligro el futuro del alto el fuego entre ambos bandos.

Por eso, Estados Unidos renovó ayer su llamado a Israel para que ponga fin a las incursiones en los territorios bajo control palestino y a la demo-lición de las viviendas de los palestinos.

Recibiendo con satisfacción la reunión celebrada el miércoles en Gaza entre el canciller israelí Shimon Peres y el líder palestino Yasser Arafat, y el acuerdo alcanzado para consolidar y fortalecer el cese del fuego, el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher, remarcó la necesidad de que ambas partes «rompan con el pasado, dejando atrás las provocaciones y represalias y empiecen a construir una nueva relación».

«Israel debe poner fin a la demolición de casas y a las incursiones en las zonas palestinas y debe abstenerse de acciones provocativas», dijo Boucher.

Ayer, una incursión israelí cerca de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, dejó cinco palestinos muertos, asestando un duro golpe al acuerdo sobre la consolidación de la tregua y la reanudación de la cooperación en materia de seguridad entre Israel y los palestinos.

• Acuerdo

La operación israelí comenzó pocas horas después de la reunión del presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, y el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres, durante la cual se concluyó un acuerdo recibido con satisfacción por Estados Unidos y la Unión Europea.

Varios tanques y excavadoras israelíes entraron el miércoles al anochecer en una zona autónoma palestina, cerca de la frontera con Egipto.
Cinco palestinos murieron durante esta operación y otros 39 resultaron heridos. Diez de ellos se encuentran en estado grave. Ocho edificios fueron destruidos, indicaron fuentes palestinas.

Con estos nuevos casos ascienden a 825 los muertos desde el comienzo de la Intifada, el 28 de setiembre 2000, entre los cuales hay 656 palestinos y 169 israelíes).

Un portavoz del ejército israelí desmintió que los tanques hubieran entrado en una zona autónoma, precisando que
«toda la operación se desarrolló en un sector definido como militar por los acuerdos de Oslo (de autonomía) y que permaneció bajo el control total de Israel».

El portavoz precisó que esta incursión fue una respuesta a la explosión el miércoles de madrugada de una bomba colocada bajo una posición israelí cerca de Rafah gracias a un túnel cavado por palestinos. En esa oportunidad, tres soldados israelíes resultaron heridos.

«Hemos destruido varios edificios que eran utilizados para el contrabando de armas procedentes de Egipto y como refugio para los palestinos que lanzan granadas a nuestros soldados»
, agregó esta fuente.

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