El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se refirió a los incidentes registrados en la Plaza Independencia de la capital tucumana, producidos en el marco de una marcha opositora en contra del resultado electoral del domingo, y condenó "la represión" de los manifestantes a manos de fuerzas policiales.
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"No estoy de acuerdo la represión, condeno la represión", dijo el funcionario en declaraciones desde Casa Rosada. Y agregó: "No me satisface el tema de la represión ni acciones de esta característica porque no son saludables".
Y en cuanto a la manifestación, advirtió que fue "promocionada" desde la oposición "batiendo el parche" sobre presuntas irregularidades, como parte de una acción para "deslegitimar las elecciones".
Para el funcionario, en el caso de Tucumán, el frente Acuerdo por el Bicentenario denuncia irregularidades "sobre ninguna base" y "en el caso específico que se mencionaba, de 42 urnas, estaban detenidos los responsables, son militantes de la oposición".
Además, aseguró que la Juta Electoral tucumana, a cargo del control de los comicios "estaba compuesta por gente que no era del oficialismo".
En forma paralela, Fernández cuestionó el sistema electoral tucumano en el que "tienen doscientas mil colectoras" lo que consideró que confunde al elector y demora el escrutinio.
"Es un despropósito que este tipo de situaciones abran tanto el juego, porque dispersa el voto y hace una suerte de ley de lemas que genera una confusión mucho más grande en el pueblo que tiene que votar. No es saludable seguramente", remarcó